Oviedo / Madrid,
P. Á. / Agencias
La incidencia de la gripe en la semana que abarca del 4 al 10 de octubre de 2009 se situó en 199 casos por 100.000 habitantes en Asturias. Esta tasa supone un incremento del 25 por ciento con relación a la semana anterior y duplica de largo la tasa media del conjunto de España, cifrada en 98,65 casos por 100.000 habitantes.
Un informe de la Consejería de Salud del Principado difundido ayer señala que en la mencionada semana se registraron unos 2.200 casos de casos de gripe clínica. Se estima que, de ellos, el 87 por ciento ha sido provocado por el nuevo virus A/H1N1, lo que se traduce en una cifra absoluta de unos 2.000. El estudio añade que la presión asistencial sobre los centros sanitarios «se mantiene en ligero aumento» tanto en atención primaria como en pediatría. Entre tanto, en urgencias «la presión es ligeramente superior en relación al pasado año». La mayor incidencia -prosigue el informe- «sigue centrándose en las personas menores de 15 años».
Los técnicos de la Consejería han constatado en la última semana «un ligero descenso en las bajas laborales» por gripe con respecto a la semana precedente. Sin embargo, se ha observado «un ligero aumento del absentismo escolar». Indica el informe que la mayoría de los casos registrados «presentan un curso banal y responden bien a los tratamientos convencionales». Y precisa que el cuadro clínico de los casos notificados es el habitual: aparición súbita de fiebre elevada, malestar general, artromialgias y escalofríos.
Entre tanto, varios expertos en neonatología reunidos en Valencia destacaron ayer la necesidad de prevenir el virus causante de la bronquiolitis, que infecta a dos de cada tres menores de un año y es la principal causa de ingresos hospitalarios en niños menores de un año. Y es que, al coincidir con la gripe A/H1N1, pueden agravarse los casos clínicos de pacientes muy vulnerables. Ante esta situación, los especialistas inciden en la necesidad de «extremar, ahora más que nunca, las medidas preventivas aprobadas frente a los virus respiratorios».
Por otro lado, la OMS declaró que sus expertos esperan que se cumpla un año completo de la pandemia para sacar conclusiones sobre la evolución y gravedad de la misma. El portavoz de la agencia, Gregory Hartl, subrayó que «todavía no podemos decir nada de manera categórica» sobre la acción del virus, si bien reconoció que la gran mayoría de casos en el mundo han sido leves. Hartl subrayó que también se han registrado casos severos y que, «por alguna razón que todavía no comprendemos», adultos con buena salud han sido severamente afectados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado al menos 4.735 fallecimientos y más de 399.232 infectados por el virus de la gripe A/H1N1 en todo el mundo desde que se activó la alerta sanitaria por riesgo de pandemia el pasado mes de abril.
En Europa, la OMS ofrece una cifra estimada de más de 61.000 infectados y al menos 207 fallecidos.