YOLANDA FERNÁNDEZ
Oncóloga del Hospital Central de Asturias
Oviedo, M. S. MARQUÉS
Es firme partidaria de la multidisciplinariedad como la mejor forma de hacer frente al cáncer de mama y de abordar el diagnóstico y el tratamiento de cada paciente. Yolanda Fernández, responsable del tratamiento médico del cáncer de mama del servicio de oncología y de la unidad multidisciplinar del Hospital Central de Asturias, lanza un mensaje de optimismo para las mujeres con una patología «cada día más frecuente, pero con un mayor porcentaje de curación».
-Los últimos estudios afirman que una de cada tres mujeres en edad de riesgo no se hace mamografías.
-Deben hacerse porque el cáncer de mama aumenta en incidencia. Cada año se diagnostican más casos y en cambio disminuye la mortalidad. Gran parte de este cambio se apoya en tres factores, uno es la campaña de diagnóstico precoz, que aunque no es una garantía total porque hay casos de lo que llamamos cánceres de intervalo, es decir, la mujer se hace sus mamografías cada dos años y entre una y otra aparece un tumor que no fue visible en su momento. Lo cierto es que las mamografías y la unidad de cribado salvan vidas en el cáncer de mama, por eso, lo adecuado es que, si a los 50 años no se la ha citado, sea la propia mujer la que tome la iniciativa de llamar para entrar en el programa de cribado. Sabemos que hay mujeres que por los motivos que sea no acuden a la llamada.
-Quizá estas mujeres necesiten campañas más visibles.
-El Sespa tiene una campaña de prevención que además se ha relanzado hace menos de un año para que las mujeres que tienen entre 50 y 69 años acudan a realizarse una mamografía. Esta prueba está establecida públicamente entre los 50 y los 69 años, y se estudia la posibilidad de adelantarla a los 45 años.
-¿Los avances ayudan a la mejor calidad de vida de la paciente?
-Cada vez más los métodos diagnósticos y los tratamientos en unidades disciplinares donde participan más de una decena de profesionales de distintas especialidades, así los como los avances en la quimioterapia, en los tratamientos hormonales y en las dianas terapéuticas hacen que los procesos sean más llevaderos y la mortalidad disminuya de un modo importante.
-Aún así el cáncer de mama es el tipo de tumor con más mortalidad en la población femenina.
-Porque es el más frecuente.
-¿La resonancia nuclear magnética es más eficaz que la mamografía?
-No es así para la población general. La resonancia nuclear tiene unas indicaciones muy precisas como puede ser el seguimiento o la valoración preoperatoria de un tumor que es localmente avanzado, que empieza por un tratamiento con quimioterapia para después analizar si permite hacer cirugía conservadora y no quitar la mama. Vale también para el seguimiento de mujeres con riesgo elevado de tumores hereditarios que tienen mutaciones genéticas, que son entre un 5 y un 10%, y para buscar tumores ocultos. Es decir, tiene cuatro o cinco indicaciones establecidas, el resto no están probadas en el momento actual. En el HUCA, el servicio de radiología decide con muy buen criterio a qué mujer hay que hacerle una resonancia nuclear.
-¿Las variantes genéticas BRCA (1 y 2) están asociadas con un aumento del riesgo de padecer cáncer de mama?
-La mutación de esos genes lleva asociado un mayor riesgo de padecer cáncer de mama y ovario, pero es un pequeño porcentaje de los tumores de mama. Hay unos criterios estrictos que conocen todos los profesionales sanitarios que señalan qué tipo de familia tiene ese riesgo y debe pasar al estudio específico. No se ve necesario llevarlo al cribado general.
-¿Se acabará imponiendo la radioterapia de una sola sesión durante la intervención quirúrgica que ya practica algún centro?
-La radioterapia es un campo que no conozco tanto pero que está en continuo avance. Creo que acabarán siendo tiempos más cortos con mucha menos toxicidad cutánea y en otros órganos.
-¿Se deben tener en cuenta lo que se llaman factores de riesgo?
-Así debería ser. Los principales son la exposición prolongada a estrógenos, las hormonas femeninas. Las mujeres con un inicio de menstruaciones precoz y una menopausia tardía tienen más riesgo, como las mujeres que no han tenido embarazos y las que no han lactado. También tiene que ver la obesidad, porque durante la menopausia los estrógenos se convierten desde otras hormonas en la grasa, el alcohol, el riesgo familiar? pero no se puede decir que controlando todos estos factores se evite al cien por ciento, aunque sí disminuye.
-¿Cuál es el papel de la unidad multidisciplinar del cáncer de mama?
-Funciona desde hace tres años, ha ido avanzando y llegará a ser una unidad modélica. Agrupa a profesionales médicos de distintas especialidades y es el marco apropiado para ofrecer una asistencia de calidad a la mujer con cáncer de mama.