Madrid, OTR/PRESS
Con motivo de la celebración, hoy, del «Día internacional del cáncer de mama», los expertos han coincidido en recomendar la realización de mamografías regulares en mujeres a partir de los 50 años como método más eficaz para reducir los índices de mortalidad por esta enfermedad. Se estima que los programas de cribado mediante mamografías podrían reducir los índices de mortalidad hasta en un 30 por ciento.
Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el próximo año se detectarán en torno a 20.000 nuevos casos de cáncer de mama. Ocho de cada diez de esas pacientes estarán vivas a la vuelta de cinco años y más del 70 por ciento no requerirá la utilización de técnicas agresivas. En los últimos años la mortalidad de esta enfermedad ha descendido significativamente como consecuencia de los programas de detección precoz y de los últimos avances terapéuticos.
No obstante, el 33 por ciento de las mujeres en edad de riesgo no participa en los programas de cribado, a pesar de que la mamografía es la única prueba eficaz para la detección precoz del cáncer de mama. Por eso los especialistas coinciden en subrayar esta práctica como el mejor camino para reducir los índices de mortalidad.