Santiago / Oviedo,
OTR-PRESS / P. Á.
Las calles de Santiago de Compostela se vieron ayer invadidas por miles de personas en una manifestación organizada por la plataforma «Queremos galego» en protesta contra la política lingüística de la Xunta y en reivindicación del «derecho a vivir en gallego». Entre tanto, el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, abogó por educar en el «trilingüismo» para que los jóvenes gallegos «sean capaces de expresarse en gallego, en castellano y en inglés». En la marcha participó el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, quien acusó a Núñez Feijóo de ser el «principal peligro» para el idioma gallego.
Unas 100.000 personas según la organización y 50.000 según la Policía Local secundaron una marcha que partió de la Alameda compostelana bajo lemas como «Queremos galego», «Pola nosa lingua nin un paso atrás», «Aprender en galego non é delito» y «Polo dereito de vivir en galego». Una de las portavoces de la plataforma, la actriz Patricia Vázquez, leyó un manifiesto contra algunas medidas adoptadas por el Ejecutivo del PP, tales como la «pretensión de derogar» el decreto del uso del gallego en la enseñanza, la «mal llamada consulta a las familias», la «supresión» de las ayudas a la traducción y la reforma de la ley de la función pública.
A la movilización asistieron, además de Caamaño, el secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez; el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez; el secretario general de la CIG, Suso Seixo; así como numerosos diputados socialistas y nacionalistas y personalidades de la cultura gallega. Caamaño afirmó que «la lengua está muerta» sólo «para quien no la habla» y precisó que asistía a la manifestación «en calidad de ciudadano gallego» y «como ministro de Justicia», en representación del Gobierno de España.
El PP, por su parte, calificó de «insólita» la presencia de Caamaño y acusó a Zapatero de «enviar a sus ministros» para manifestarse como «teloneros» del BNG, un partido que, a juicio de los populares, busca acabar con el «consenso lingüístico» de Galicia. El PP reprochó a Caamaño que «nunca antes» se preocupara de Galicia pero sí «apoyara» a Cataluña, una defensa que «perjudicó» la financiación autonómica gallega.