Oviedo, E. G.
Dos catalanas, dos madrileñas, una valenciana, una andaluza y... la llamada «Opción 7» dejaría tan sólo un puesto más para entrar en el definitivo grupo de excelencia universitaria nacional. Y ahí la lucha sería feroz. La Universidad asturiana tiene el inconveniente de la periferia, pero en parecidas situaciones se encuentran Cantabria, Córdoba, o Santiago de Compostela. El equipo rectoral que preside Vicente Gotor sabe que el proyecto de campus de excelencia presentado por Oviedo ha sido «excelentemente» valorado en la primera ronda, aunque no hubo traducción numérica de méritos. O sea, las universidades que pasaron lo hicieron sin nota oficial.
El principal activo de la Universidad asturiana es un proyecto ambicioso e innovador que fue muy bien recibido. El inconveniente más notable, las dimensiones. Se le achacó no haber sido presentado en agrupamiento con otra Universidad. En Asturias la única posibilidad de agruparse hubiera sido con alguna Universidad de nuestro entorno, pero de autonomía distinta. Por ejemplo, con Cantabria.
De las 15 universidades preseleccionadas, la de Asturias tiene menos matrícula que siete de ellas, y más que otras cinco, con cifras muy similares con la Universidad de Santiago de Compostela y con la Autónoma de Madrid.