Oviedo, Eduardo GARCÍA
El Campus de Excelencia Internacional (CEI) se pone crudo. El próximo 25 de noviembre la Universidad de Oviedo defenderá su proyecto en Madrid junto a las otras 14 de toda España que han sido preseleccionadas para el sello de calidad. El éxito de la primera vuelta deberá ser refrendado ahora en un segundo corte que se presume muy complicado. El problema, la falta de información desde los ministerios de Educación y de Ciencia, los dos organismos que patrocinan el CEI, un ambicioso intento de escalar posiciones en los rankings mundiales de excelencia universitaria.
Cuando los vicerrectores Ana Fernández y Carlos Rico acudieron días atrás a una reunión preparatoria con representantes de las 15 universidades seleccionadas, surgió inevitablemente la pregunta: ¿cuántas de esas universidades van a pasar el segundo corte? La respuesta de los interlocutores de la Administración central no pudo ser más ambigua: «de 0 a 15».
Nadie sabe cuántas. O no quieren decirlo. En principio todo queda pendiente de la capacidad de sugestión en la defensa del 25 de noviembre, pero cada Universidad tendrá apenas un cuarto de hora para convencer al comité internacional que las estará escuchando. La guerra va por otros caminos, y en esa guerra soterrada de presiones la Universidad de Oviedo no dispone de grandes armas.
En los ambientes universitarios madrileños se barajan tres hipótesis: que al final queden definitivamente seleccionadas 5, 7 o 9 universidades que serán las que se lleven buena parte de los 53 millones en subvenciones y los 150 millones en préstamos. Si la elección se reduce a cinco, la cosa se complica sobremanera. Recordemos que las quince universidades preseleccionadas son las andaluzas de Córdoba, Granada y Sevilla, las madrileñas de la Autónoma, Carlos III, Politécnica y Complutense, las catalanas Rovira i Virgili, Universidad de Barcelona, Pompeu i Fabra y la Autónoma, así como las universidades de Valencia, Santiago, Cantabria y Oviedo. Otros dos proyectos quedaron en stand by, con recomendación de agrupación: son los de las Politécnicas de Valencia y Barcelona. Rivales de cuidado si al final se meten en el sprint.
La eficacia de las defensas de los proyectos tiene su importancia, pero lo que se empieza a mover en candilejas la tiene mucho más. En medios cercanos a la Universidad Autónoma de Madrid se da por hecho que la Autónoma de Barcelona tiene plaza «segura». Es la Universidad española con mejor puntuación en los ranking internacionales, aunque todavía lejos de las cien primeras del mundo (puesto 171 de la clasificación de «The Times Higher», publicada a primeros de este mes). Una segunda Universidad, por lo menos, irá a parar a Madrid con toda seguridad. La Autónoma defiende su calidad y la Complutense su cantidad (más de 75.000 alumnos), sin olvidar las otras dos opciones. Una tercera elegida se va, según todos los indicios, para Andalucía, y todas las apuestas miran hacia Granada, Universidad de prestigio, con una enorme potencia de movilidad internacional y más de 50.000 alumnos. Granada se quedó, precisamente, con el cluster de Biomedicina al que aspiraba la Universidad de Oviedo.
Clasificación de las posibles 17 finalistas atendiendo al número de alumnos de primer y segundo grado (en porcentaje sobre el total de matriculados en España).
1.- Complutense: 6,9%
2.- Sevilla: 5,1%
3.- Granada: 4,9%
4.- Barcelona: 4,7%
5.- Valencia: 4,1%
6.- Politécnica Madrid: 3,2%
7.- Autónoma Barcelona: 3,2%
8.- Politécnica Valencia: 2,9%
9.- Politécnica Cataluña: 2,7%
10.- Autónoma Madrid: 2,6%
11.- Santiago: 2,5%
12.- Oviedo: 2,4%
13.- Carlos III Madrid: 1,5%
14.- Córdoba: 1,3%
15.- Rovira i Virgili: 1%
16.- Cantabria: 0,9%
17.- Pompeu i Fabra: 0,9%