Oviedo, E. G.
No hay mejor homenaje de jubilación para un profesor que recibir el aplauso de cientos de alumnos puestos en pie. Lo experimentaron ayer, con emoción apenas contenida, los médicos Jaime Martínez, José María Tejerina y Andrés Sampedro, quienes recibieron la medalla de oro de la Facultad de Medicina en el acto celebrado con motivo de la festividad de San Lucas, patrono del centro, y que sirvió para entregar los preceptivos atributos a los recién licenciados.
El neumólogo Jaime Martínez recordaba ayer, tras el acto, sus inicios como profesor asociado, en 1978. Fue el primero en prohibir que se fumara en las clases, algo absolutamente habitual por aquellas fechas. «Después de treinta años de docencia sólo espero que los alumnos me recuerden como un tío honesto». Honesto y con mucho trabajo. Los tres homenajeados vivieron una Facultad sin límite de plazas, con cientos de alumnos. «Me vi corrigiendo hasta 680 exámenes de una vez», señalaba Martínez, promotor de las primeras clases sobre tabaquismo que se dieron en la Universidad de Oviedo.
El decano de la Facultad de Medicina, Pedro Riera, se refirió a la gran oportunidad que puede suponer la selección de la Universidad asturiana para el Campus de Excelencia Internacional, un trabajo «bien hecho», dijo, por toda la comunidad universitaria. El 83 por ciento de los alumnos que empiezan Medicina en Oviedo acaban la carrera.