Oviedo, R. L. M.
Es sabido que el Rey es un hombre campechano que a pesar de la rigidez que le impone el trono departe sin problema con los que tienen y los que no tienen sangre real.
Y a don Juan Carlos, precisamente, y a uno de esos comentarios suyos que se saltan el protocolo, le está muy agradecido Alejandro Iglesias, que recuerda la tranquilidad que le produjeron las palabras del Monarca. «Íbamos a servir las mesas mi compañero Manuel Muñoz y yo en una ceremonia de los premios "Príncipe". Nosotros comenzaríamos por la mesa presidencial y, después, el batallón de camareros seguiría con el resto de invitados. Nos colocamos detrás de la mesa presidencial y en un aparte le pregunté a Manuel si empezábamos. El Rey me escuchó, se dio la vuelta y nos dijo: "Vosotros empezad a servir cuando queráis y no os cortéis". Siempre le agradeceré aquellas palabras porque nos dieron confianza y seguridad», explica Iglesias. Pero también se acuerda Iglesias de otra ocasión en la que «estábamos en Villamayor y acabábamos de terminar de servir la comida a los Reyes, creo que era cuando nombraron Príncipe a don Felipe. Entonces un comandante de la Guardia Civil se acercó a nosotros a preguntarnos si ya nos habían saludado los Monarcas. Y le dijimos: "Hombre, pues la verdad es que no ". Entonces el comandante les avisó y de inmediato don Juan Carlos y doña Sofía se dieron la vuelta para darnos la mano uno a uno, incluso había gente que estaba fregando y con las manos húmedas, pero también les saludaron», añade.