MATÍAS RODRÍGUEZ INCIARTE
Presidente de la Fundación Príncipe de Asturias
Oviedo, P. RUBIERA
Matías Rodríguez Inciarte vivirá su segunda edición de entrega de los premios «Príncipe de Asturias», como presidente de la fundación del mismo nombre, con «orgullo» y como «un gran honor». En los próximos meses deberá abordar una tarea complicada, trabajar en la elección del sustituto de Graciano García, que ha realizado en estos 29 años «un trabajo ejemplar» como director, afirma. El que fuera ministro de la Presidencia en uno de los gobiernos de Leopoldo Calvo-Sotelo y es vicepresidente tercero del Banco de Santander, asegura que el Patronato tomará la decisión «antes de que concluya el año». Rodríguez Inciarte ha concedido una entrevista mediante cuestionario a LA NUEVA ESPAÑA.
-¿Cómo afronta esta edición de los premios? ¿Qué destacaría?
-Participar, como presidente de la Fundación, en la ceremonia de entrega de los premios es un orgullo y un gran honor. Los galardonados de la presente edición son, cada uno en su disciplina, instituciones y personas de gran categoría personal y elevado prestigio internacional. La Organización Mundial de la Salud, la Universidad Nacional Autónoma de México y la ciudad de Berlín, en el XX aniversario de la caída del Muro, contribuyen de forma definitiva al desarrollo intelectual, al bienestar y a la paz, valores que compartimos en la fundación. Norman Foster, David Attenborough, Yelena Isinbayeba e Ismaíl Kadaré, así como Martin Cooper y Raymond Samuel Tomlinson, realizan una labor extraordinaria en beneficio de todos, que reconocemos a través de la concesión de los premios.
-Veintinueve años después de la creación de la Fundación Príncipe y de sus premios, ¿cree necesario hacer cambios?
-La fundación ha ido permanentemente evolucionando y adaptándose a los tiempos. Por esta razón no creo que sus aspectos esenciales requieran hoy cambios profundos. La prueba es el enorme prestigio que tiene. Cosa distinta es que sea conveniente ir realizando, siempre de forma meditada y gradual, algunas transformaciones que, insisto, nunca afectarán a las cuestiones más importantes y asentadas.
-Defina el trabajo realizado por Graciano García.
-Creo que se define por sí solo cuando vemos el nivel de prestigio y reconocimiento que han adquirido nuestro premios y la fundación. Ha sido y es, por tanto, un trabajo ejemplar. Su entrega incondicional a la fundación, y a su seña de identidad que son los premios, ha sido fundamental para conseguir el renombre que tienen los galardones actualmente. La fundación y los premios son su gran proyecto personal iniciado en un momento en que España miraba al futuro con esperanza tras su recién estrenada libertad. Con el impulso inicial de Sabino Fernández Campo y el apoyo de la Corona, Graciano puso en marcha, con mucha ilusión y un gran optimismo, el proyecto que ideó para premiar los más altos valores del ser humano y consolidar los vínculos históricos entre el Príncipe don Felipe y Asturias.
-Uno de los retos de su presidencia será sin duda sustituir a Graciano García en la dirección. ¿Cuál será su vinculación futura a la institución?
-Como acabo de señalar, Graciano García ha realizado una gran labor y, por ello mismo, nos parece que la Fundación debe seguir contando con toda su experiencia y con sus ideas, aunque, en esta nueva etapa, en una forma distinta que se definirá oportunamente.
-¿Cuándo se hará efectivo su relevo?
-El Patronato abordará, en los tiempos y la forma más adecuada, la designación de un nuevo director. Es previsible que, por razones estatutarias, esta decisión se produzca antes de que concluya el año.
-¿Se ampliará el patronato de la fundación? ¿Quiénes serán los nuevos integrantes?
-La renovación del patronato está también prevista estatutariamente. Los cambios, cuando se produzcan, irán siempre en la dirección de mantener un patronato de alto nivel, cohesionado y plenamente identificado con los objetivos y propósitos de la fundación.
-¿Cuál será el grado de colaboración de la Fundación Príncipe con la Fundación Niemeyer? ¿Se instalará en Avilés o en cualquier otro lugar de Asturias el museo de los premios?
-El Centro Cultural Niemeyer será el que se encargue de dotar de contenidos este proyecto que tan generosamente cedió Óscar Niemeyer, como prueba de su gratitud a la fundación. Es lógico que, en el futuro, exista una colaboración entre ambas instituciones, en cuyo caso nuestro patronato estudiaría la propuesta y decidiría lo mejor para nuestra fundación, pero no hay sobre la mesa, en este momento, la idea de crear un museo de los premios.
-En momentos de difícil coyuntura económica como la actual, ¿puede seguir creciendo el patrimonio de la fundación? ¿Resulta más difícil de obtener?
-Lo deseable en una fundación es que pueda hacer frente a sus gastos anuales con los rendimientos de su patrimonio. Es obvio que nuestra fundación está aún muy lejos de esa situación. La coyuntura económica nos ha aconsejado extremar la austeridad en la gestión. De hecho, el presupuesto de gastos, para este año, se ha reducido en un 15% sobre el año anterior. Es, en todo caso, fundamental para que pueda llevar adelante su labor que se pueda seguir contando con el apoyo generoso de instituciones, empresas y protectores que, hasta el momento, y pese a las dificultades, están respondiendo muy favorablemente.
-Ser presidente de la fundación, ¿le ha acercado más a su Asturias natal y a sus problemas? ¿Cómo cree que afectará la crisis económica al Principado?
-Como asturiano he permanecido siempre atento a la evolución de Asturias. Por supuesto, el hecho de ser presidente de la fundación me ha vinculado, aún más, a su realidad. En cuanto a la crisis económica, es indudable que ha afectado de forma muy intensa al conjunto de España y, por esta misma razón, Asturias no podía quedar exenta. Me parece, en todo caso, evidente que nuestra región está mucho más preparada que en épocas anteriores para hacer frente a la crisis, que está teniendo un impacto menos acusado que en el resto de España.