Oviedo, Elena FDEZ.-PELLO
Los médicos han de ser optimistas y en lo que concierne al cáncer de mama esa actitud esta justificada por la reducción de la mortalidad, que está propiciada por el diagnóstico precoz de la enfermedad y la eficacia de los tratamientos que se aplican. Así lo cree la doctora Yolanda Fernández, una de los profesionales que intervinieron en la segunda conferencia del ciclo que, dedicado a esta enfermedad, organiza el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA en colaboración con el comité interdisciplinar del cáncer de mama del HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias), la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y Supermercados Masymas.
El elevado porcentaje de curación entre las enfermas de cáncer de mama ha elevado el listón. «No sólo curamos, sino que lo hacemos con el menor número posible de secuelas», planteó Fernández durante su intervención en la conferencia de esta semana, que estuvo dedicada a informar a los asistentes sobre los beneficios y los efectos secundarios del tratamiento quirúrgico, la quimioterapia y la radioterapia. Más aun, «el futuro va hacia el tratamiento personalizado», añadió, con combinaciones de fármacos ajustadas a las necesidades de cada paciente.
Fernández y sus compañeros José María Rodríguez y Mari Paz Pérez analizaron los diversos aspectos del tratamiento, con Manuel Gracia, presidente del comité técnico de la AECC, ejerciendo de moderador. Mari Paz Pérez, por ejemplo, dedicó su exposición a la radioterapia, que presentó como «el tercer pilar del tratamiento del cáncer de mama».
A lo largo de la conferencia se expusieron algunos datos sobre la prevalencia de la enfermedad. Así, se dejó constancia del vertiginoso avance en el tratamiento de la enfermedad: en 1933 menos de la cuarta parte de las enfermas sobrevivía más de cinco años a la enfermedad, en 1995 ese porcentaje supera el 88 por ciento.
Aun así, Yolanda Fernández reconoce que hay «áreas de mejora», como el diagnóstico precoz, el tratamiento multidisciplinar -que en España, observó, sólo recibe el 60 por ciento de las enfermas- y la información a las pacientes a lo largo de todo el proceso. Con este fin, señaló, «hace poco que el Sespa ha editado una guía para pacientes, disponible en los servicios que tratan con enfermas de cáncer de mama».