ERNESTO CORO
Músico, investigador de la obra de Daniel Kientzy
Gijón, Eduardo G. SALUEÑA
El «Trío Promozica» está constituido por el saxofonista Daniel Kientzy, la violista Cornelio Petroiu y la sonista Reina Portuondo. Éstos ofrecerán hoy un recital en el salón de actos del Antiguo Instituto Jovellanos a partir de las 20 horas. Sobre el discurso musical de Kientzy sabe bien Ernesto Coro Morán (Gijón, 1985), titulado superior en la especialidad de saxofón por el Conservatorio de Oviedo y que cursa actualmente el máster «Música, comunicación e instituciones en la España contemporánea» en la Universidad de Oviedo, dada la intensa investigación realizada sobre este músico.
-¿Qué le lleva a interesarse por un interprete tan vanguardista como Daniel Kientzy?
-Aparte de su ingente trayectoria como intérprete, con más de 70 discos grabados, estrenos y conciertos por todo el mundo, Kientzy ha creado una nueva concepción sonora, interpretativa y estética para el saxofón. Sus minuciosas investigaciones sobre las posibilidades tímbricas de este instrumento, recogidas en su tesis doctoral «Saxologie», le llevaron a inventar un nuevo lenguaje. Es quizás ese espíritu innovador lo que más me atrajo de su figura.
-¿Cuál considera que es el aporte más significativo de Kientzy en la escena contemporánea?
-Al ir profundizando en la vida de Kientzy fui descubriendo que el universo musical que ha ido creando a lo largo de todos estos años está en total consonancia con su pensamiento y su discurso filosófico-musical. Para muchos compositores contemporáneos, Kientzy representa el intérprete perfecto y el prototipo de músico del siglo XXI. Por otro lado, como aportación destacada podríamos mencionar su obra «Saxologie», una referencia para cualquier compositor y saxofonista que quiera conocer todas las posibilidades técnicas de este instrumento. También la invención de la «eneafonía».
-¿Qué es la eneafonía?
-Es un sistema de interpretación y difusión del sonido en el que se mezclan instrumentos musicales, acusmática y electrónica en tiempo real. En el caso del «Trío Promozica», el sonido de Kientzy y Petroiu es procesado de manera diversa por otro músico, Reina Portuondo, mediante un dispositivo electrónico, y proyectado al espectador a través de ocho altavoces en diferentes direcciones, lo que provoca una multidimensionalidad del sonido y crea un nuevo «instrumento» para interpretar, en palabras de Kientzy, «la nueva música de cámara».
-Ha participado en las III Jornadas nacionales de saxofón con una conferencia titulada «Daniel Kientzy. Saxofón de vanguardia». ¿Cómo fue la experiencia?
-Muy enriquecedora. Espero que a los asistentes les haya resultado interesante y hayan descubierto o aumentado su conocimiento de Kientzy.
-¿Es muy habitual ver a saxofonistas haciendo uso del saxofón contrabajo?
-No, es prácticamente inusual. Kientzy toca los 7 miembros de la familia del saxofón (sopranino, soprano, alto, tenor, barítono, bajo y contrabajo). Podríamos decir que es casi el único saxofonista del mundo que toca la familia completa. Esto ha activado la escritura de obras para saxofones que antes no tenían repertorio o que era escasísimo.
-¿En qué consiste la propuesta de hoy del «Trío Promozica»?
-La propuesta musical que nos ofrecen es única, tanto por su repertorio, compuesto especialmente para ellos por diferentes compositores, como por su contenido musical y su puesta en escena. La música mixta (instrumentos naturales y electrónicos) sorprenderá al oyente por su originalidad y sonoridad. Además, tendremos la oportunidad única de presenciar el estreno mundial de dos obras, una de Vitor Rua, y otra de Andrés Lewin-Ritcher.
-¿Qué recomendación daría al oyente neófito que asista al concierto?
-Que disfrute, que se deje llevar. Es evidente que la música contemporánea usa un lenguaje al que no estamos acostumbrados, y en una primera escucha puede resultar extraña y difícil. Pero como dijo el escritor Aldous Huxley: «Después del silencio lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música».