FERNANDO MONREAL
En los últimos tiempos, las noticias de descalabros financieros, acompañadas del aumento importantísimo en las cifras de parados y, las pocas halagüeñas perspectivas a corto y medio plazo, nos ocasionan a todos dolores de cabeza. La escasa credibilidad de gran parte de nuestros dirigentes, no hace mejorar las cosas, que digamos; sus continuas mentiras, terminan por desorientar al ciudadano, que ya no sabe qué rumbo lleva, ni a qué timón aferrarse. El desconcierto genera desconfianza y, el ciudadano de a pie, prefiere no realizar gastos (a excepción hecha, de los estrictamente necesarios), a la espera de tiempos mejores; esto es, justamente, lo que menos precisa la economía de un país, como puede ser España, que quiere salir del pozo negro.
Tampoco es buena medida que digamos, la planteada hace unos meses por el Ministro de Comercio de España, Miguel Sebastián, al referirse a que hay que consumir productos españoles (nacionalismo económico puro y duro), en vez de extranjeros, para fomentar nuestra propia economía. Todo lo contrario, a lo que se acordó en la reunión del G-20 en noviembre pasado, donde se concluyó, que una de las salidas a este entuerto económico, pasaba por no poner cotos al comercio internacional. ¿Por qué? Pues porque si compramos más caro y de peor calidad, perdemos todos; así de sencillo. Lo importante para el consumidor, es que tenga la libertad de elegir, en función de calidades y, de bolsillos ¿no nos dicen que estamos en un país democrático?
Si todos los países alentaran a sus ciudadanos de la misma forma, el comercio internacional descendería y, la salida de la reseción sería mucho más difícil. ¿Parece sencillo de entender, verdad? Pues nuestro Ministro, todavía no lo ve claro. No es justo, hacer responsable al consumidor de la creación de empleo, a costa de comprar sin poder elegir; no nos ocasionen más dolores de cabeza, por favor.
De las pocas alegrías que nos quedan a los mortales, para colmo de males, los estudiosos en el tema nos informan que el sexo produce cefaleas en unos 450.000 españoles ¿se dan cuenta lo que significa esto?
En líneas generales, la migraña afecta a unos cuatro millones de españoles, de los cuales un millón doscientos mil, son cefaleas crónicas; es decir: padecen dolores de cabeza más de quince días al mes, e incluso, con incapacidad para desarrollar su trabajo habitual.
Según el Dr. David Ezpeleta, de la Sociedad Española de Neurología, la cefalea relacionada con el acto sexual, afectaría entre el 0,4 y 1% de la población y, el 70% de los afectados serían varones. Este dolor de cabeza, puede ocurrir antes, durante, o después del coito.
Un nuevo dato nos revela, que el 45% de las personas que tienen este tipo de cefaleas, su vida sexual es regular, tirando a mala, por lo que estaríamos hablando, más o menos, de unos doscientos mil españoles que se encuentran en estas condiciones.
Quizás, por vergüenza a explicar este problema, el 90% de los afectados, no ha acudido nunca a un profesional sanitario.
Entre una cosa y otra, andamos todos de cabeza; por lo tanto, no parece extraño, que las cefaleas se encuentren en claro progreso.