Oviedo
El genetista ovetense Carlos López-Fanjul ha sido designado por LA NUEVA ESPAÑA «Asturiano del mes» se septiembre como reconocimiento a una destacada trayectoria investigadora que recientemente le ha valido el Premio Nacional de Genética, por su perspectiva profunda y original de los problemas de esta materia.
Catedrático de Genética de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos López-Fanjul nació el 1 de noviembre de 1942 en Oviedo, ciudad en la que estudió el Bachillerato y el curso selectivo, para después iniciar su andadura universitaria en Madrid, donde siguió los estudios de ingeniero agrónomo. Una vez finalizado este período, y «tras un año de reflexión en el servicio militar en Melilla», estuvo durante cinco años en la Universidad de Edimburgo, donde realizó uno de sus dos doctorados; el otro lo presentó en Madrid.
A su regreso descartó la posibilidad de establecerse en Asturias y optó por el Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas, un centro de investigación dependiente del Ministerio de Agricultura. Allí desarrolló sus primeros trabajos hasta que en 1975 se le presentó la oportunidad de ocupar la plaza de profesor agregado en la Facultad de Biología de la Complutense, donde es catedrático.
Como investigador su carrera se ha centrado sobre todo en el ámbito experimental y sólo en algunas ocasiones se interesó por asuntos de interés práctico. López-Fanjul trabajó especialmente en dos campos: uno, la exploración de las consecuencias de la selección artificial, que se considera el procedimiento más utilizado de mejora genética, al que dedicó muchos años, y otro, relacionado con la evolución biológica.
Dentro del campo de la biología evolutiva, sus investigaciones se centraron en dos aspectos. Por un lado, el estudio de los cambios genéticos que tienen lugar por azar, como suele pasar en los cambios evolutivos que se producen a corto plazo; por otro, el estudio de las propiedades de la mutación genética con efectos sobre caracteres de interés, es decir, que presta atención más que a los genes en sí mismos a su comportamiento en determinadas circunstancias.
Además del Premio Nacional de Genética, que destaca su formación humanística y científica y su capacidad para formar y alentar a muchos profesionales, está especialmente orgulloso del reconocimiento como doctor en Ciencias por la Universidad de Edimburgo, título reservado para los que son previamente doctores por dicha universidad. López-Fanjul lo considera un respaldo internacional a la labor realizada durante muchos años.