Madrid, Efe
El uso de nuevas moléculas como trazadoras en el diagnóstico por imagen -lo que en el ámbito sanitario se conoce como «PET-TAC»- permite detectar precozmente tumores de crecimiento lento como el cáncer de próstata, avanzar hacia un tratamiento personalizado y mejorar la aplicación de radioterapia y quimioterapia.
El diagnóstico por imagen PET-TAC es una técnica que requiere de la administración de un radiofármaco o trazador introducido en una molécula. Hasta ahora el único trazador empleado era un derivado de la glucosa, pues «la fuente de energía del cáncer es el azúcar», por lo que «cuanta más glucosa consume más cáncer hay», explicó ayer Antonio Maldonado, jefe de la unidad de imagen molecular de la clínica Ruber Internacional.
Sin embargo, existen tumores que crecen con lentitud y, por tanto, consumen poco azúcar, en los que «el PET puede fallar», y que sólo son detectados por la elevación del marcador en sangre (PSA).
Uno de ellos es el cáncer de próstata, un tumor cada vez más frecuente, según Maldonado, que interesa abordarlo cuando está localizado a nivel de la pelvis.
Para permitir su diagnóstico han aparecido nuevos trazadores como la colina, una sustancia que mide el grado de crecimiento de la membrana celular de tal modo que aunque el desarrollo del tumor sea lento es posible detectarlo.