Oviedo, E. F.-P.
Los profesionales asturianos están al tanto del proyecto de crear un campus gastronómico, con una Facultad y un centro de investigación, en San Sebastián, y, lejos de alimentar la envidia, se felicitan por una iniciativa que, como presume Pedro Morán, restaurador y gerente de Casa Gerardo, en Prendes, «también beneficiará a Asturias».
«Sea donde sea es muy positivo», afirma con rotundidad Pedro Martino, propietario de L'Alezna, en Oviedo. Él echa en falta en Asturias «un macrocentro de formación centralizado. Hay muchas escuelas públicas, pero están dispersas: una en Avilés, otra en Llanes, en Gijón, dos en Occidente, la Escuela de Hostelería de Oviedo...», y aboga por la colaboración entre los profesionales de los fogones y los de la investigación: «He tenido contactos con gente de la Universidad para algún proyecto, pero nada se concretó. Hace falta dar un paso más». «A mí el tema político se me escapa, en cualquier caso, sólo podemos patalear», observa.
Su compañero Pedro Morán «alaba y aplaude» la iniciativa vasca. «De hacerlo en algún sitio, el lugar es el País Vasco o Cataluña», admite. «En gastronomía son las comunidades más formadas y preparadas, por la proximidad y la influencia francesa», argumenta el cocinero. «Ojalá aquí podamos hacer algo así algún día», se ilusiona, pero añade una reflexión: «El problema de Asturias es que es una comunidad pequeña y no somos capaces de hacernos con una buena tajada de los Presupuestos».