Copenhague, Efe
El padre y el hermano del escritor sueco Stieg Larsson, autor de «Millennium», ofrecen a la compañera del fallecido novelista veinte millones de coronas suecas -unos dos millones de euros- para zanjar la disputa por la herencia del autor. Erland y Joakim Larsson, padre y hermano del escritor, lanzaron ayer su proposición en una entrevista en el periódico sueco «Svenska Dagbladet» con el propósito, afirman, de acabar con el enfrentamiento que las dos partes han protagonizado en los últimos cinco años.
Larsson murió en 2004, antes de la publicación del primer libro de la trilogía «Los hombres que odian a las mujeres», sin haber escrito un testamento ni haberse casado con Eva Gabrielsson, su compañera durante 30 años. Gabrielsson no es su viuda legal y por ello no ha recibido ningún ingreso por los libros y de las películas de «Millennium».
«Han pasado casi cinco años desde que Stieg murió, hemos esperado para contactar con Eva. Pero no soportaríamos otros cinco años más, ahora tenemos que seguir hacia adelante. Siempre hemos querido llegar a un acuerdo, pero ella ha rechazado hablar con nosotros en todos estos años», asegura ahora Erland Larsson. El padre de Stieg recalcó que no exigen ninguna contrapartida a Gabrielsson: «Sólo debe llamar y darnos las gracias y el número de cuenta». «Ella era una parte de la vida de Stieg. Tiene que vivir una vida segura y buena», añadió Joakim Larsson, y recriminó a Gabrielsson por no haber hablado con ellos. De haber sido así, dice, «todo habría sido más fácil».
La familia admite que pretende evitar un litigio y llegar a los juzgados, con un proceso que podría durar años y ser muy costoso, de ahí que su abogado tuviera previsto contactar ayer mismo con el de Gabrielsson para presentarle formalmente su oferta.
Los herederos de Larsson no quieren hablar de los ingresos generados por la trilogía «Millennium», aunque se estima que ascienden a cerca de 13 millones de euros, y eso sólo es el dinero generado por los libros.
Sin testamento Erland y Joakim Larsson resultaron ser los únicos herederos, aunque Gabrielsson ha mantenido todo el tiempo que su compañero consideraba los manuscritos de sus libros como el plan de pensiones de ambos. También ha contado que Stieg no se quiso casar con ella para protegerla de eventuales represalias de grupos neonazis suecos, que él investigó a fondo en su revista «Expo». Según ella, la familia de Stieg nunca formó parte de la vida de la pareja y ni siquiera asistió a su entierro, algo que tanto el padre como el hermano niegan.
El progenitor de los Larsson lo niega. Asegura que fueron ellos los que descubrieron a edad temprana el talento de Stieg, le regalaron una máquina de escribir y le animaron a seguir por ese camino. La familia del escritor asegura que la famosa trilogía fue escrita parcialmente en la casa de verano familiar, al norte de Suecia.