Oviedo, M. S. M.
Las casos de cáncer de mama aumentan, pero también crece el número de mujeres que los superan y mejoran los tratamientos y técnicas que ayudan a combatir sus secuelas. Ayer, dentro del ciclo de conferencias sobre la enfermedad, que se viene celebrando en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, con una afluencia masiva de asistentes, se analizaron dos aspectos relevantes derivados de las intervenciones de tumores de mama: la doctora Ana Álvarez Marcos se centró en la reconstrucción mamaria tras la mastectomía, y su colega Inmaculada González abordó el tratamiento del linfedema (o inflamación) del brazo.
Ana Álvarez, quien defendió la reconstrucción mamaria como tratamiento contra los problemas psíquicos que puede padecer la paciente y como solución que no compromete el resto de terapias, rechazó viejas leyendas asegurando que las prótesis «no producen cáncer ni interfieren en los tratamientos ni enmascaran recidivas locales». «La reconstrucción produce muchas satisfacciones. Nuestras metas son reconstruir a todas las pacientes que lo deseen y tras la intervención escuchar la frase "estoy encantada", que es el mejor control de calidad de nuestro trabajo».
Por su parte, la doctora Inmaculada González inicio su charla explicando lo que es un linfedema, lo que coloquialmente puede definirse como el aumento del tamaño del brazo que se produce en algunas mujeres tras la extirpación de los ganglios de la axila durante la intervención de un tumor de mama.
La especialista alertó sobre las complicaciones que puede entrañar dicha inflamación, por lo que recomendó vivamente una serie de pautas encaminadas a disminuir este trastorno. En primer lugar, es necesario evitar cualquier tipo de infección en la extremidad afectada, para lo que es preciso extremar la hidratación diaria. Aconsejó, asimismo, una pauta de ejercicios para favorecer la circulación del sistema linfático. «Lo importante es controlarlo, saber lo que se debe hacer y cuáles son los síntomas de alarma», indicó.
El ejercicio del brazo debe realizarse dos veces al día en condiciones adecuadas. Hay que evitar ropa ceñida y optar por tejidos de algodón. También son adecuadas para tratar la inflamación las técnicas de drenaje, la presoterapia y la hidroterapia -con agua tibia-, el control del peso y las dietas sin sal.
El ciclo de conferencias está organizado en colaboración con el Comité Interdisciplinario del Cáncer de Mama del Hospital Central de Asturias, la Asociación Española Contra el Cáncer y la cadena de Supermercados Masymas.