Oviedo, J. B.
Músicos asturianos vinculados a la escena rock de los años sesenta se fueron a ver a un pionero europeo, si no mundial, y a una banda de referencia en el sonido instrumental: Cliff Richard & «The Shadows». La cita fue en Londres, aunque parte del grupo aprovechó para hacer el circuito «Beatles», es decir; la foto en el paso de cebra de Abbey Road y la visita a The Cavern en Liverpool. Todos volvieron encantados con la buena forma mostrada por Cliff Richard a sus setenta años, el buen sonido del grupo y la espectacular puesta en escena. Y es que es Cliff Richard y son los «Shadows», un grupo que combinó eficazmente las piezas vocales y lo instrumental. En realidad sir Cliff Richard, que hizo de todo (Eurovisión incluida), es la referencia original de «The Shadows», junto a Hank Marvin y Bruce Welch.
Los asturianos que asistieron son de la generación del despertar del rock en Asturias y en España, y todos han tenido relación con las bandas del momento en la región: Carlos Miranda (de «Los Bríos», de Gijón), Luis Cuervo y Nacho Alonso Cifuentes (de «Los de Siempre», de Gijón), Fernando (vinculado a las bandas de aquella magnífica escena gijonesa), Miguel Escalada (de «Los Sonys», de Gijón) y José Escotet (de «Los Espectros», de Oviedo, los más antiguos de todos los citados). Ya en Londres se unieron Francis, Tomás y Felipe del Campo («Felipe y Botamino», y de «Los Bríos» y de «A2»). También el Pele («Los Juniors», de Oviedo) y Carlos Abeledo. «La idea de ir a verlos surgió en Gijón», cuenta Escotet a LA NUEVA ESPAÑA. «De hecho, compramos las entradas siete meses antes. Nos habíamos pasado y Abeledo cogió dos que sobraban», matiza. El gran objetivo, relata Escotet, era verlos, ya que nunca tocaron en España en directo».
Y el objetivo se cumplió en el Wembley Arena, donde estos asturianos disfrutaron de «una magnífica banda» (algunos ya la habían visto), con un repertorio grandioso. Y es que los pioneros, público y artistas como Cliff Richard & «The Shadows» son inmunes al paso del tiempo. Era la gira de los cincuenta años. ¿La de despedida?