-¿A padres sin estudios, hijos con más posibilidades de fracaso escolar?
-Eso me parece un determinismo injusto e intolerable; una barbaridad, porque es tanto como negar las capacidades del profesor y del sistema. Me viene a la memoria esa teoría que dice que desde los 5 años se puede saber si un niño va a acabar siendo un delincuente. Es absurdo. Si así fuera, apaga y vámonos. La clave no está en padres con estudios o sin estudios, sino en padres implicados o no implicados. Es decir, que quieran ayudar o que pasen del tema. Y nos encontramos padres que pasan de los estudios de sus hijos en todos los estratos sociales.
-Mencionaba la necesidad de dar mayor cobertura temporal a la lectura y al cálculo. ¿De dónde sacamos el tiempo?
-Se puede restar tiempo a un montón de cosas. A inculcar hábitos de alimentación e higiene, por ejemplo, que es responsabilidad de las familias. Un profesor con talento no puede perder veinte minutos de su clase tratando de «convencer» a los alumnos de que apaguen los móviles.
-¿Por qué andamos tan mal de comprensión lectora?
-Porque en la formación del profesorado yo creo que no se aborda bien esa etapa, hay que dar un vuelco absoluto. La llegada al libro tiene que ser lo más cercana posible a la maduración de cada niño, y sabemos que cada niño tiene un calendario distinto. No sirve de nada tratar de adelantarlo, pero tampoco esperar a una maduración tardía y llegar a destiempo.
-Muchos escolares ven el libro como un objeto exótico.
-En estos tiempos tan tecnológicos el libro se ve como poca cosa. Ahí tenemos ya el libro electrónico, si sirve para que la gente lea, pues maravilloso. Se habla mucho ahora del plan del Ministerio de Educación para dotar las clases de ordenadores, pero qué paradoja que las pruebas de acceso a la Universidad se siguen haciendo con lápiz y papel.
-¿La LOGSE está enterrada y bien enterrada?
-La LOGSE está completamente viva, porque, no nos engañemos, la actual ley orgánica de Educación (LOE) es en el fondo la LOGSE, el modelo que subyace es el mismo, copiado de Gran Bretaña. El problema es que Gran Bretaña lo derogó en 1996 y nosotros todavía estamos pendientes de abordar una revisión absoluta, pero que conste que también la LOE tiene aspectos muy positivos.