Cabranes / Oviedo,
M. MENÉNDEZ / J. BLANCO
El Ayuntamiento de Cabranes se encuentra en medio de un conflicto con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por una deuda de derechos de autor en concepto de actuaciones orquestales en las fiestas. Javier Vidal, el delegado de Cantabria, Asturias y Galicia de la entidad, afirma que la deuda se acumuló. «Y ahora se reclama todo junto porque no pagaron ningún año. Les diríamos que se sienten a hablar y que si hay un problema de liquidez, hay que arreglarlo: no se pueden encoger de hombros sin pagar los derechos de unas obras protegidas».
Mientras, el alcalde de Cabranes, Alejandro Vega, afirma que «no tenemos nada que objetar a una parte de la reclamación, que es la que se refiere a los eventos que incluyen la reproducción de música con derechos de autor». Cita el caso de las actividades musicales de la agenda cultural del Principado, con el concierto de «Los Berrones». Por el contrario, el regidor asegura que «nos oponemos a pagar por actividades que no hemos organizado desde el Ayuntamiento», ya que la SGAE reclama al Consistorio los derechos de autor de varias fiestas patronales.
Se le advierte al delegado de la SGAE de la mala imagen que tiene la sociedad tras cobrar derechos en conciertos benéficos y pequeñas fiestas: «Aquí no hablamos de eventos benéficos, aquí se utilizan unas obras de unos autores y pretenden hacerlo sin pagar un euro a sus creadores. Y las obras serán maravillosas, pero si no hay detrás un autor no hay obra. Lo que no se puede es no pagar y decir que tenemos voracidad recaudatoria. Si hubieran repartido el pago mes a mes, hubiera sido el chocolate del loro. Si necesitan aplazamiento, se lo damos, pero tienen que pagar. El que debe tiene que pagar. No nos gusta, pero vamos a los juzgados después de 17 cartas y 20 intentos de llamadas».
Se le insiste a Vidal que parece desproporcionado el sistema de recaudación en este tipo de circunstancias: «El problema de la SGAE es que gestiona los derechos de unas personas que ellos, individualmente, no pueden gestionar. Nos falta dejar claro que lo que hacemos es hacer que se paguen los derechos para que haya obras», matiza Vidal, que añade que «el tema está en explicar por qué hay que cobrar en un concierto benéfico: detrás hay un montón de personas que cobran por el servicio que hacen. No sólo es cuestión de autores. Ahora ya tenemos un apartado en la web para gestionar la exención del pago en estos casos. Pero los derechos de cada canción pertenecen a varios identidades: cantante, compositor, editorial...».
El primer edil cabranés no lo tiene tan claro. Manifiesta que «deberían tener más sensibilidad con los ayuntamientos de estas características y con las asociaciones y comisiones de fiestas de estos pueblos, que organizan con gran esfuerzo estos eventos, y vienen a atacar al corazón mismo de las fiestas». Alejandro Vega argumenta que la cuantía reclamada por la SGAE a Cabranes es similar a varias partidas presupuestarias municipales para Cultura. Insiste: «Deberían reflexionar».
La principal queja es por el pago de las actuaciones de grupos folclóricos con un repertorio tradicional, de las que Vega defiende deben estar exentas de los derechos de autor. Pone como ejemplo las de «Los Yerbatos de Bimenes», que la SGAE la estima en 5.000 euros y por la que deberían abonar el 10 por ciento. Es decir, 500 euros, un precio superior al que cuesta contratar al grupo. «Es un disparate», agrega Vega, al igual que tener que aportar a la SGAE por un grupo de baile. Finalmente, Vidal matiza que la deuda de Cabranes es de las fiestas y que la tarifa de SGAE es del 10% de taquilla o el mismo porcentaje del coste cuando es gratuito.