Madrid
El hasta ahora presidente de RTVE, Luis Fernández, que ayer presentó su renuncia en un consejo de administración extraordinario, aseguró que tras estos casi tres años al frente del ente su balance es que TVE es ahora «más plural, más rigurosa y tiene más calidad», y consideró muy «positivo» el nombramiento de Alberto Oliart como su sustituto. Fernández subrayó que dimite por motivos personales, y a la pregunta de si habría aceptado el cargo sabiendo que TVE no iba a tener publicidad, contestó afirmativamente.
Insistió en que es el Parlamento el que ha decidido las leyes, en referencia a la financiación de RTVE, y las decisiones del Parlamento son «irrefutables y estamos obligados a cumplirlas». «Para mí es una satisfacción que el relevo esté garantizado con una persona de consenso, de gran valía y un hombre brillante», e informó de que ha estado reunido varias horas con él: «Mantuve una larga reunión con él, para ponerle al día, y no tengo duda del acierto de su elección».
En relación a la edad de su sustituto, 81 años, Luis Fernández dijo que no será una objeción, «porque lo más difícil es conseguir el consenso. Eso está por encima de otras consideraciones, porque ser de consenso en este país no es nada fácil». Sobre si TVE podrá seguir en la actual situación sin publicidad, el hasta ayer presidente de la Corporación consideró que «hay marco suficiente para que RTVE siga con el favor de los ciudadanos». Dijo que su equipo ya se había adaptado a esta nueva situación, creando equipos de transición para llegar al 1 de enero sin publicidad y otros para el «apagón analógico» en abril de 2010 y la llegada de la TDT.