Oviedo, Elena FDEZ.-PELLO
A dos días de que empiece la campaña de vacunación de la gripe A, con las 102.000 primeras dosis de antígenos distribuidas por los centros de salud de toda Asturias, la incidencia de la enfermedad sigue aumentando. En la última semana, informó ayer el consejero de Salud, Ramón Quirós, los casos se ha incrementado un 25 por ciento, lo que significa que unas 4.000 personas contrajeron el virus en ese espacio de tiempo -379 casos por 100.000 habitantes-. Desde el 1 de julio, cuando se certificó el primer caso, hasta hoy han contraído la gripe A 21.700 asturianos y aún quedan muchos más por pasarla.
En principio, la Consejería tiene previsto vacunar entre un 20 y un 25 por ciento de la población asturiana, más de 200.000 personas. Además de los individuos que presenten los factores de riesgo habituales en la gripe estacional, entre los que la subdirectora de Gestión Clínica del Principado, Ana Luz Villarías, citó problemas cardiológicos, respiratorios, renales, hematológicos y diabéticos, se suman enfermos con obesidad mórbida y embarazadas. «No se considera necesaria la vacunación a mayores de 65 años sanos», puntualizó. Quizá la baja incidencia de la gripe A entre ese colectivo explique que durante la campaña de la gripe estacional se hayan vacunado algo menos que el año pasado.
En la campaña de vacunación de la gripe estacional, que se cerró el pasado 30 de octubre, fueron inmunizadas 207.750 personas, distribuidas, según los datos de la Consejería, del siguiente modo: un 76 por ciento, enfermos crónicos; un 17 por ciento, mayores de 65 años sin patología crónica, y un 4 por ciento, personal socio-sanitario
Además de los ciudadanos en situación de riesgo, a partir del lunes se vacunará de gripe A el personal sanitario y parasanitario, los trabajadores de instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores y dependientes, las fuerzas de seguridad del Estado, los Bomberos, los efectivos de Protección Civil, determinados empleados del aeropuerto, de los servicios de tratamiento de basuras de Cogersa... hasta los conductores del servicio de quitanieves de Aucalsa. De este modo, indicó Villarías, se pretende evitar el colapso de servicios fundamentales en caso de un contagio masivo.
Por ahora, en Asturias, la bajas laborales por gripe se mantienen en una media de 550 por semana aunque en esta última se han incrementado un 15 por ciento. El 97 por ciento fueron por gripe A, que ya se ha impuesto sobre otras cepas del virus, como la B, según explicó la directora general de Salud Pública, Amelia González.
En los centros educativos de la región, las bajas se mantienen en un 10 por ciento. Siguen siendo los menores de 15 años los más vulnerables al virus, según las autoridades sanitarias regionales, de modo que en Asturias el 10 por ciento de la población en edad pediátrica ya la ha padecido. La presión asistencial sobre los servicios de salud del Principado ha aumentado en esta última semana, hasta un 25 por ciento en pediatría, pero sigue sin alcanzar los máximos de otros años por la gripe estacional.