Las obras de construcción del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) estuvieron severamente ralentizadas durante casi un año. La discusión del sobrecoste retrasó los trabajos ocho meses. Con motivo de ese tira y afloja, el Gobierno regional amplió en cuatro meses el plazo de 54 dado inicialmente a las constructoras. Sobre el papel, ese plazo vence el 7 de abril de 2010.
Sin embargo, fuentes de la Administración regional admiten ahora que es bastante probable que la ejecución sufra retrasos. El área que más complejidad presenta es aquélla que aloja las «tripas» del hospital, los servicios generales (quirófanos, UCI, aparatos de radioterapia..), pues requiere acompasar la obra física con la instalación de equipamientos tecnológicos que condicionan el remate de los espacios que ocupan.
La fecha de referencia continúa siendo las elecciones autonómicas de mayo de 2011. El gerente del Hospital Central pronostica que el traslado desde la sede actual a la nueva estará completado «en un plazo máximo de nueve meses después de que nos entreguen la obra completamente acabada». Pero aquí surgirá otra cuestión metafísica: ¿Qué es una obra acabada?