Oviedo, Ángel FIDALGO
República Dominicana 1961. Por un lado el dictador Trujillo y por otro un viejo y soñador juez, don Virgilio de la Vallina. Dos historias: la de la obsesión de un tirano por hacer el mal; y la del amor de un padre por una hija hasta extremos inimaginables.
El libro «El juez que soñaba con ballenas», del escritor y abogado Alberto Zurrón (Gijón 1968), fue presentado en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA en el transcurso de un acto en el que intervinieron Juan Méjica, escritor y editor; el juez Luis Roda; Iván de Santiago, escritor y concejal del Ayuntamiento de Oviedo; Matilde García-Mauriño, escritora, y el propio autor. «Estamos ante un producto literario sorprendente. Un libro para leer de manera pausada que tiene cierto parentesco con el "El otoño del patriarca", de Gabriel García Márquez, y "La fiesta del chivo", de Mario Vargas Llosa», subrayó Luis Roda, quien expresó su fascinación «por la forma de puntuar que hace que cada frase brille individualmente».
A juicio de Méjica «El juez que soñaba con ballenas» es un «monumento literario», una obra que no dudó en definir como «la novela del todo». Por su parte, Iván de Santiago, señaló que el procede del mundo de la poesía, circunstancia que «le convierte en un arquitecto de la palabra».
La escritora Matilde García-Mauriño calificó a la novela de «densa como un bosque de palmeras, plagada de un rico léxico y de vocablos caribeños, en la que los árboles toman vida convirtiéndose en seres humanos».