La actriz Ángela Molina ha recibido hoy en Gijón el Premio de Cinematografía Nacho Martínez en reconocimiento a su trayectoria, que suma más de un centenar de películas durante los 35 años de su carrera.
Molina recibió el galardón durante la gala de inauguración del Festival Internacional de Cine de Gijón que se prolongará hasta el 28 de noviembre.
"Significa un reencuentro con mi amigo, con mi oficio, con vosotros", ha manifestado emocionada la actriz, que coincidió con Nacho Martínez en el rodaje de "La Mitad del Cielo".
El premio se concibió en memoria del actor asturiano Nacho Martínez, fallecido en 1996, y suma ocho ediciones en las que ha distinguido a Mercedes Sampietro, Eusebio Poncela, Assumpta Serna, Maribel Verdú y Marisa Paredes, entre otros.
Molina está considerada una de las "musas" del cine español desde de que rodó "Ese oscuro objeto del deseo" a las órdenes de Luis Buñuel, quien encontró en la actriz madrileña "el rostro de una virgen pagana".
La protagonista de "Las Cosas del Querer" ha rodado con directores de la talla de Ricardo Franco, Pedro Almodóvar y Ridley Scott.
En "1492, la conquista del paraíso" de Scott, Molina compartió pantalla con el actor francés Gerard Depardieu, a cuyo hijo recientemente fallecido recordará el certamen gijonés con la proyección de "Au voleur", ópera prima de Sarah Leonor,
En la sección oficial del festival compiten 14 largometrajes internacionales - "Mal día para pescar", de Alvaro Brechner, es el única representante nacional- mientras que al área "Enfant Terribles", dirigida al público más joven, concurren una docena de títulos.
El jurado está compuesto por los directores Lucía Puenzo y Lenny Abrahansom; el escritor catalán Kike Amat; el actor Andrés Gertrudix y la directora del Crossing Europe Film Festival, Christine Dollhofer.
El festival homenajeará al cineasta francés Jacques Tati, al que dedica un ciclo, y al director alemán Fatih Akin con cuya obra "Soul Kitchen", ganadora del Premio Especial de Jurado en la Mostra de Venecia, han arrancado diez días de proyecciones.
El festival repasará la filmografía "cruda y potente" del director ruso Aleksey Balabanov, calificado por algunos críticos como la "respuesta post-soviética a Quentin Tarantino".
Así como la del cineasta alemán Matthas Müller, representante destacado del "found footage", corriente que indaga en la relación del espectador con las imágenes propias y las apropiadas del cine clásico.
Un ciclo denominado "La nueva farsa en el cine europeo" proyectará la "última hornada" de comedias provocadoras de Europa, mientras "This is England" analizará las subculturas surgidas en Inglaterra tras la Segunda Guerra Mundial.
La novedad del certamen es la incorporación de la sección especial competitiva "Rellumes", que será fallada por los votos del público.
El Festival de Cine de Gijón se ha convertido en el Sundance español por su apuesta por el cine independiente y, según ha defendido su director, José Luis Cienfuegos, pretende demostrar que el séptimo arte "sigue vivo" a pesar de los discursos derrotistas.
El festival proyectará durante diez días 200 cintas en una decena de salas de la ciudad y una veintena de bandas de grupos nacionales e internacionales pondrán la banda sonora a las noches del certamen. EFE