Madrid, OTR Press
El 80 por ciento de españoles consume demasiada sal en su dieta, una media (9,7 gramos al día), que casi duplica la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja cinco gramos diarios.
El problema de los consumidores no es tanto que abusen del salero a la hora de cocinar o en la mesa, de donde viene el 20 por ciento de la sal que consumimos, sino por la sal 'oculta' sobre todo en los embutidos, el pan y el queso. Estas son algunas de las conclusiones de dos estudios presentados por el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Roberto Sabrido, uno sobre la ingesta de sal en España y otro sobre los alimentos más salados de la dieta, en el marco del Plan de Reducción de Consumo de Sal. Este experto ha calificado de «urgente» reducir el consumo de sal, lo que podría evitar miles de muertes al año.
Según el estudio sobre la ingesta de sal realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el 75 por ciento de la sal que se consume en España proviene de alimentos procesados fuera del hogar.
Las principales fuentes de esta «sal oculta» son los embutidos (26 por ciento), de los que sale más de la cuarta parte de la sal en este tipo de alimentos. El jamón curado, con un 11 por ciento, es el principal culpable de que ingiramos más sal de la recomendada. En segundo lugar destaca el pan, un alimento que no es especialmente salado, sino que se consumen más de 100 gramos de pan al día frente a 56 gramos diarios de embutidos.