Oviedo, E. G.
Jorge Domingo Cuadriello es hijo de un combatiente republicano, perteneciente a una familia del oriente de Asturias. En su conferencia de ayer destacó las similitudes en los tres relatos elegidos para plasmar el exilio literario astur en Cuba.
Los tres héroes podían, por su edad, haberse librado de la guerra en primera fila, los tres acuden a defender unas ideas, los tres asumen su destino de muerte. García y Pepín el mulato saben que apenas tienen posibilidad de sobrevivir con un fusil en la mano, mientras que don Anselmo se dice que «yo no veré las tropas fascistas» paseando por su ciudad -¿Gijón?- y decide poner fin a su vida «en un gesto tan inútil como digno», asegura Cuadriello.
Los tres coinciden en algo más: haber llevado una vida gris. Por eso escogen el momento de su muerte, que es el momento de gloria. Cuadriello explicó ayer en su emocionante charla las circunstancias del suicidio de Anselmo: «Desayuna, se pone un traje nuevo, se echa en la cama y se corta las venas».
La guerra les dio a todos ellos un nuevo sentido a su existencia.