Oviedo, Pablo ÁLVAREZ
«Desde el 1 de octubre no se hace ninguna sustitución». La aseveración de Francisco Menéndez, del sindicato Usipa-Sicepa, ilustra la otra cara de la política de recorte de gastos que desde hace unos meses está aplicando el Servicio de Salud del Principado (Sespa).
Y es que si el aumento de la factura sanitaria escuece a las autoridades políticas, el ahorro escuece a los profesionales y -según los sindicatos- también a los usuarios. Los representantes de los trabajadores del Hospital Central de Asturias se concentraron ayer ante la sede de la Presidencia del Principado con el fin de expresar su denuncia de lo que califican como un «caos» causado por la «drástica» restricción de los contratos de sustitución.
«No pedimos ni menos jornada ni más dinero», enfatiza Francisco Menéndez, presidente de la junta de personal del área sanitaria de Oviedo, órgano que agrupa a los sindicatos del complejo sanitario ovetense. «Lo más sangrante es la escasez de personal en unas plantillas que ya de por sí están ajustadas», precisa Menéndez, quien subraya que, ante la carencia de efectivos que sufre el centro sanitario, se impone el parcheo improvisado. «Hay profesionales que pasan por cuatro servicios distintos en una sola mañana», indica el máximo responsable de la junta de personal.
Las centrales ya habían puesto sobre la mesa estas críticas hace dos semanas. Como réplica, el consejero de Salud, Ramón Quirós, solicitó la colaboración de todo el personal sanitario para «superar el difícil momento económico» que atraviesa el sector y señaló que «el desafío está en mantener lo que tenemos». El Consejero descartó entonces la posibilidad de realizar contrataciones para cubrir bajas y jubilaciones y apostilló: «Se está haciendo un esfuerzo muy grande para preservar lo que tenemos», reconoció.
A los sindicatos se les ha transmitido la idea de que «no se van a hacer contrataciones hasta el 1 de diciembre», fecha a partir de la cual la Administración regional «empezará a gastar con cargo a los presupuestos de 2010», señala el presidente de la junta de personal. Entre tanto, añade, «hay gente que dobla turno porque a las tres de la tarde se dan cuenta de que no tienen personal para cubrir la tarde».
Francisco Menéndez se pregunta retóricamente «cómo termina la jornada un trabajadores después de 14 horas». El representante de Usipa-Sicepa no conoce en detalle la situación del resto de los hospitales públicos de la región, pero afirma que «tenemos constancia de que Cabueñes y San Agustín también están bajo mínimos».