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En los pasillos del Congreso, una vez superado el primer trámite de la reforma de la Ley del Aborto, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió para España una legislación a la altura de «la mayoría de los mejores países a la hora de articular la defensa de los derechos y libertades individuales». Zapatero reconoció que el aborto plantea una situación «dramática», y precisó que, con la futura Ley, dejará de tener «una consideración de represión criminal». «Eso es lo que hacen las sociedades avanzadas y España lo es», apostilló.
Sin embargo, el presidente del Congreso, José Bono, subrayó que el aborto «no es un derecho», sino «un mal y una desgracia que hay que intentar evitar» y expresó su deseo de que la Ley «pueda mejorarse y concite el mayor consenso».
Por otro lado, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, indicó que la reforma que plantea el Gobierno «no es constitucional» y anunció «si esta Ley sale así plantearemos el correspondiente recurso ante el Tribunal Constitucional».
La diputada del PSOE por Asturias, Mariví Monteserín, manifestó abiertamente su alegría por la aprobación del proyecto de Ley, una iniciativa en la que, dijo, lleva años involucrada. «Es una reforma necesaria, muy demandada por las asociaciones de mujeres, que nos pone a la altura de las legislaciones de nuestro entorno». «La Ley ya llega al Parlamento con un amplió abanico de apoyos, ahora hay que sentarse y hacer algunos ajustes», agregó. Sobre la cuestión del permiso paterno en los casos de aborto de menores de edad, Monteserín insistió en la necesidad de regular las situaciones excepcionales: «Aspiro a tener una Ley que no deje ningún resquicio a la clandestinidad».
Otra asturiana en el Congreso, la diputada del PP Carmen Rodríguez Maniega, admitía la derrota. «Las matemáticas mandan», se resignaba, pero sin dejar de mantener que el proyecto presentado por el Gobierno «desprotege a los no nacidos y olvida a las mujeres». Desde su partido, insistió, se apuesta por las medidas de apoyo a la maternidad, de las que el proyecto de Ley carece y sobre la criminalización de las mujeres señaló que «en 25 años ninguna mujer ha ido a la cárcel por abortar».
El diputado de IU, Gaspar Llamazares, reclamó a las católicos que respeten «la legitimidad de la Cámara» como él «reconoce a los católicos su moral». «Lo que es moral no es científico ni necesariamente filosófico. La moral católica les obliga a ustedes y a nosotros nos obliga la moral civil», apuntó Llamazares en alusión a los diputados populares.
«Aspiro a tener una ley que no deje ningún resquicio a la clandestinidad»
<Mariví Monteserín
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Diputada del PSOE
«Esta reforma desprotege a los no nacidos y olvida a las mujeres»
<Carmen Rodríguez Maniega
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Diputada del PP
«La moral católica obliga a los católicos y a nosotros nos obliga la moral civil»
<Gaspar Llamazares
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Diputado de IU