Gijón, María IGLESIAS
-¿Qué ingredientes debe tener un buen corto para que funcione?
-Un poco de descaro, desenfreno, cachondeo, que no deje indiferente a nadie, llamativo, y que olvide el guión mediocre.
El director de cine malagueño Pedro Temboury ejerció ayer de gurú de la nueva cocina cinematográfica en un taller especial, organizado por «Canal +», sobre «Cómo cocinar un corto». En el Llagar de Begoña, espacio elegido para el encuentro, no fueron necesarios los fogones ni las cacerolas para desentrañar «los secretos inconfesables» de los grandes realizadores de cortometrajes españoles. En su papel de chefs de altura acudieron los directores de cortos Juan Carlos Fresnadillo, Borja Cobeaga, Nacho Vigalondo y Daniel Guzmán, nominados no a la Estrella Michelín, pero sí a los Óscar, excepto Guzmán que obtuvo el premio Goya por su cortometraje «Sueños».
Todos estos cineastas fueron ganadores del «Proyecto corto» de Canal +, que este año la cadena entrega en el marco del Festival de Cine de Gijón. El ganador obtendrá un premio de 9.000 euros para realizar el proyecto y además, Canal+ emitirá este corto durante cinco años. Ya son 104 los proyectos apoyados mediante esta iniciativa.
«Es necesario combinar los ingredientes en su justa medida, aunque un buen guión siempre sirve de condimento sobre el que luego giran el resto de ingredientes», señaló Temboury, para quien la receta del éxito se encuentra en «ser fiel a uno mismo». «Si eres fiel a la idea que tienes, si es original, seguro que funciona, pero tampoco hay que pensar en el éxito», añadió.
Pero, ¿para quién hay que cocinar? ¿Para uno mismo, o para el público? «El gusto debe ser de quien lo hace, pero sabiendo que también le va a gustar al público», confesó el director de cine. Para que el plato sea redondo sólo hay que cumplir un requisito: «Tener un ingrediente secreto y partir de un punto de vista único». Y lo más importante, un gran chef nunca debe olvidarse de los pinches de cocina: «La gente que no suele cobrar nada por trabajar en un corto, los amigos», aclaró Pedro Temboury. El resultado de la cocción: una película de cinco tenedores.