ÍGOR IGLESIAS
Director de la película «Tom Zé, astronauta libertado»
Gijón, María IGLESIAS
Aterriza en el Festival de Cine de Gijón con el Premio del Público de São Paulo bajo el brazo, y con su documental «recién salido del horno». El asturiano Ígor Iglesias proyecta hoy su película «Tom Zé, astronauta libertado», que narra la vida del músico durante su estancia en Gijón.
-¿Cuándo se acercó, por primera vez, al mundo de Tom Zé?
-Conocí la música de Tom Zé gracias al programa de Radio3 de Carlos Galilea, y me pareció música brasileña muy vanguardista. Suponía que detrás de eso también habría un universo muy interesante, así que comencé a leer sus textos, que se convierten en mi guía de entrada a Brasil y sueño con la idea de hacer esta película. En 2004 nos conocemos personalmente, y él apoya el proyecto. Poco después viajo a Brasil, donde grabo el concierto conmemorativo de uno de sus discos. Grabamos con medios muy rústicos y fue creciendo poco a poco. Luego, conté con el apoyo de la Laboral y me pareció el lugar perfecto para hacer esto. El taller que ofrece el músico en la Laboral se convierte en el esqueleto de la película.
-La película llega a Gijón precedida del Premio del Público en el Festival de São Paulo.
-São Paulo fue su estreno mundial y la verdad es que tuve una acogida muy cariñosa, la gente consiguió emocionarse, a la vez que se divirtió.
-Éste es su primer trabajo como director, pero la relación con el cine ya le viene de lejos...
-Sí, yo llevo desde los años 90 trabajando como técnico, empecé en Llanes con Gonzalo Suárez, pero éste es mi primer trabajo como director y productor. «Tom Zé» es un proyecto de película, pero también de vida. Aunque la apuesta personal también conlleva sus riesgos, las ayudas no cubren ni el 20 %.
-¿Cuenta el cine asturiano con suficientes apoyos?
-Es necesario un esfuerzo mayor. Es más, las grandes partidas de apoyo al cine van a proyectos grandes, que interesan para vender nuestra imagen, pero no para potenciar nuestras propias ideas y nuestra cultura.