Oviedo, M. S. MARQUÉS
Asunción de compromisos. Ése fue el eje sobre el que giró la reunión que, en torno a la situación del Prerrománico, celebraron ayer representantes de los gobiernos estatal y regional, así como de los ayuntamientos y de la Iglesia asturiana.
El Prerrománico asturiano contará en 2010 con una partida de 1.200.000 euros que será destinada a actuaciones en San Miguel de Lillo y el conventín de Valdediós. De ese importe se restarán 160.000 euros para actividades en las aulas del Prerrománico de Oviedo, Lena y Santianes. Según la consejera de Cultura, se trata de «la partida presupuestaria más elevada en un solo año para actuaciones en los monumentos de la Monarquía asturiana, lo que alcanza especial valor en un contexto de crisis». Para reunir dicha cantidad se ha contado con 459.364 euros de la Consejería de Cultura, 390.000 del Ministerio de Cultura y 343.143 provenientes del 1 por ciento cultural.
Pero el Principado quiere ir más allá y aunar esfuerzos en este lado. Lo que se pretende conseguir es consensuar una fórmula jurídica y administrativa que sirva para hacer partícipes a todas las partes en la conservación y mantenimiento de estos bienes. Con esta finalidad, durante la reunión se realizó un reparto de tareas a las que ayuntamientos e Iglesia podrán sumar sugerencias. Las propuestas serán debatidas en la próxima reunión, que se celebrará en el mes de febrero. Por el momento, el reparto que se propone desde Cultura asigna a la Iglesia la conservación y el mantenimiento de los edificios, así como la custodia y atención al público. A los ayuntamientos les corresponde el cuidado y la mejora de los entornos y su vigilancia. Por su parte, los gobiernos de España y Asturias se proponen actuaciones vinculadas a la investigación, con lo que supone de estudio del monumento con vistas a posibles actuaciones. También se ocuparán de la parte de promoción en todas sus vertientes, tanto en las de formación del personal adscrito a las visitas como con la organización del turismo cultural. A ello se suma una tarea fundamental: la restauración, priorizando los monumentos incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Técnicos de esta institución son los autores de un polémico estudio que volvió a recordar ayer la Consejera de Cultura y que, frente a lo que sostienen otros expertos, califica de «correcta» la conservación de los monumentos prerrománicos.
«Aun así, somos conscientes de la necesidad de mejorar su gestión», afirmó Álvarez, para quien la reunión de ayer es una primera muestra de su interés por la salvaguarda del Prerrománico. «Queremos abanderar el primer gran pacto sobre el arte asturiano». A la reunión asistieron la subsecretaria y el secretario técnico del Ministerio de Cultura y un representante del Ministerio de Fomento.