Oviedo, J. N.
Microsoft ha creado un sistema automático que promete acabar con la pornografía infantil en la red. Es más la compañía informática americana ha donado el correspondiente software al Centro Nacional de Niños Perdidos norteamericano para colaborar en la extinción de la pornografía infantil en internet.
El nuevo programa se denomina PhotoDNA -une dos términos que dan idea de su filosofía- e identifica las fotos en menos de cinco milisegundos. El proceso de detección cuenta con un porcentaje de aciertos del 98 por ciento sobre aquellas imágenes de niños que son identificadas como pornografía infantil. Microsoft asegura que, por el contrario, las falsas alarmas sólo se dan en una de cada mil millones de veces.
El proceso de identificación consiste básicamente en la realización de un escáner de la imagen sospechosa para que pueda ser comparada con otras imágenes de pornografía infantil conocidas y almacenadas en la biblioteca digital del Centro Nacional de Niños Perdidos.
Una de las claves del nuevo sistema es la inserción de una huella digital en todas las fotos. De esa forma se consigue que, aunque el autor de la instantánea la modifique, siga siendo identificable para el sistema PhotoDNA. La huella digital es fundamental para la actuación eficaz de las autoridades judiciales y policiales, que así llegarán con más facilidad a los pederastas.
Brad Smith, director ejecutivo de Microsoft, ha asegurado que la multinacional americana está trabajando para establecer la nueva tecnología en servicios en línea como Bing o Windows Live. Esperan contar también con la colaboración de otros proveedores de servicios que deseen ayudar a acabar con este tipo de delincuencia tan odiosa.
Por su parte, Ernie Allen, director del Centro Nacional de Niños Perdidos, ha declarado que revisan «250.000 imágenes cada semana», lo que demuestra que «es un problema masivo» el de la pornografía online. «Hace veinte años pensábamos» añadió que este problema se había terminado prácticamente «pero con la inmensidad de Internet, se ha creado una oportunidad para que la gente conecte con otros de similares intereses y para acceder al contenido en la privacidad de sus hogares».
Una de los novedades más preocupantes en relación con la pederastia en Internet es que los pedófilos cada vez dominan más las tecnologías y son más jóvenes. Según un informe presentado recientemente en el IV Foro Iberoamericano de Ciberpolicías, la edad de los pederastas en Internet bajó considerablemente, quedando la media en chicos de 16 a 18 años que ya no buscan imágenes de gente de su edad sino de niños menores e incluso bebés.
El encuentro, en el que participan policías de España, EE UU y 14 países iberoamericanos, constató además que los pedófilos son cada vez más técnicos, tienen foros cada vez más cerrados y «el que sabe algo de seguridad se lo enseña a los demás, de forma que son mucho más difíciles de localizar».
Las imágenes que se ven por internet proceden de lo que la Policía llama «intercambio altruista». No son colocadas por organizaciones sino por los propios pederastas, que las obtienen cada vez más de su entorno familiar, sobre todo hijos, sobrinos y «de los hijos de los vecinos si se los dejan al cuidado».
Los pederastas «muestran sus fotos como si fueran proezas», en una tendencia en la que se observa una «creciente tolerancia hacia este tipo de pornografía, lo que hace que vayan buscando imágenes cada vez más duras y con víctimas más jóvenes hasta que empiezan a desear el contacto real y recurren al turismo sexual».