Oviedo
La sala de cámara del auditorio Príncipe Felipe de Oviedo se llenó ayer de la música del maestro ruso Alfred Schnittke con el concierto «El silencio que grita», un homenaje al compositor, fallecido en 1998, en el 75.º aniversario de su nacimiento.
Bajo la dirección de Yuri Nasushkin, durante el concierto se interpretaron tres obras de Alfred Schnittke: «Trío para violín, viola y violonchelo», con Mario Braña, Héctor Corpus y Elsa Pidre; «Suite al estilo antiguo», interpretada por «Ensemble Ars Mundi», y «Concerto grosso número 1 para dos violines, piano preparado, clave y cuerdas», con los solistas Valeris Nasushkina, Mikhail Spivak y Lidia Stratulat.
El concierto fue presentado por el musicólogo Ramón Sobrino.