Oviedo, M. S. M.
Ángel Noriega, decano del Colegio de Arquitectos de Asturias, hizo un breve análisis del patrimonio industrial asturiano y aprovechó para dar un aprobado a la reutilización de los restos que fueron dejando la siderurgia y la minería. «En Valnalón se hizo una buena intervención y ahora se está en vías de recuperar el pozo San Luis. Es conveniente que estos bienes se utilicen como contenedores de otro tipo de actividades». Extendió este deseo a las fábricas de Gas y de Armas de Oviedo. También lamentó la desaparición de la térmica de Avilés.
Mensaje parecido envió García Braña, que animó a las administraciones de las ciudades a no ver este patrimonio como un problema. «Hay que darle la vuelta y considerarlo una oportunidad porque introduce factores de singularidad en el territorio». A su juicio, «estos artefactos construidos deben considerarse soluciones alternativas, algo diferente de lo habitual. Son territorios de escala importante y de gran valor que debe verse como un enriquecimiento».
El comité científico del congreso se reunió ayer en Oviedo para realizar la selección de las comunicaciones. Según informó el presidente del Docomomo, el nivel de lo recibido hasta ahora es muy alto. A ellas se sumarán las conferencias que estarán a cargo de figuras internacionales como Ana Tostoes, presidenta de Docomomo Internacional; Jordi Borja, urbanista y geógrafo; Zaparij Vladimir, que hablará del patrimonio industrial en Rusia, y Miguel Aguiló, catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente, entre otros destacados expertos.