Oviedo, E. G.
La jubilación une a todos los sindicatos de la enseñanza, que ya es decir. La Junta de Personal Docente volvió a salir ayer a la calle para reclamar una prórroga indefinida de la jubilación voluntaria anticipada para el profesorado que haya cumplido los 60 años. La reclamación asturiana tiene su correlación en todas las comunidades autónomas, y hoy mismo los sindicatos entregarán en el Ministerio de Educación un pliego con miles de firmas pidiendo la prórroga.
La Ley Orgánica de Educación (LOE) prevé un plazo para acogerse a la jubilación anticipada e incentivada para los docentes. Ese plazo finaliza en 2011. En realidad, la medida ha ido prorrogándose repetidamente desde hace veinte años, pero los sindicatos no tienen claro que la Administración central esté por la labor. La propia LOE establece que antes del año 2011 se deberá proceder, previa consulta a las comunidades autónomas, a la revisión de este régimen de jubilación voluntaria y de los requisitos para acceder a ella.
Uno de esos requisitos, ya está expuesto: haber cumplido los 60 años. Otro, llevar treinta años de servicio docente. Los sindicatos se ponen en guardia porque en las 137 medidas que el departamento de Ángel Gabilondo ha planteado para llegar a un pacto nacional por la educación no figura ninguna que mencione la posibilidad de oficializar la jubilación a los 60 años.
Los delegados instaron ayer al consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, a defender la propuesta en la conferencia sectorial de educación, en Madrid. Y lo hicieron en la plaza de España, a las puertas de la Consejería de Educación, bajo el lema «Prórroga indefinida, jubilación LOE ya».
Los sindicatos creen que después de dos décadas en que se ha mantenido y hasta reforzado la prerrogativa docente a jubilarse a los 60 años «a estas alturas debería considerarse ya un derecho laboral del profesorado».
Se trata de liberar a muchos docentes de lo que se conoce como el síndrome del profesor quemado, facilitando su salida de la profesión sin perder capacidad económica, pero también de facilitar el necesario relevo generacional, en un colectivo como es el asturiano, con una media de las más altas de España. «El profesorado asturiano no pide ningún trato de favor, ya que nadie se jubila antes de los 60 años y sí con muchos años de servicio», explica el comunicado de la Junta de Personal.
En principio, los sindicatos piden una prórroga indefinida. No es probable que el Gobierno acceda a ella, aunque parece mucho más posible otra prórroga con un horizonte que no iría más allá del año 2015.
La prórroga de la jubilación no fue la única reivindicación de los sindicatos. Otro asunto pendiente es la Orientación Educativa en Asturias, un servicio para el que la administración educativa asturiana elabora un nuevo modelo.
Para la Junta de Personal estamos ante un «desmantelamiento en toda regla», a pesar de ser «un servicio fundamental para la educación en Asturias». La Junta exige el mantenimiento de las plantillas actuales y la cobertura de todas las vacantes que el Gobierno ha desatendido: «Es inadmisible que la implantación de un nuevo sistema que carece de cobertura legal se haga a costa del empeoramiento del servicio a otros».
La Junta de Personal Docente no Universitario recordaba ayer que el consejero Riopedre se había comprometido a mantener la actual plantilla de los equipos de Orientación, que en este curso -señalan los sindicatos- todavía cuentan con 17 plazas sin cubrir. Los equipos de Orientación son los encargados de evaluar las posibles necesidades educativas y plantear alternativas pedagógicas al alumnado que así lo requiera.