Madrid / Oviedo,
Agencias / P. Á.
El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas dieron ayer el primer paso en la búsqueda de un consenso que sitúe el gasto sanitario en los cauces de la viabilidad. La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, hizo público -tras la celebración de un Pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud- un documento marco que servirá de «hoja de ruta» para el futuro pacto por la sanidad.
La estrategia prevé la inclusión de una norma que modificará el procedimiento de fijación de precios de referencia de los medicamentos, también de los genéricos y de los fármacos para síntomas menores que financia en la actualidad el Sistema Nacional de Salud.
Se estima que esta medida permitirá un ahorro anual de alrededor de 1.500 millones de euros. Si se cumpliera la proporción de la factura asturiana en fármacos con respecto a la nacional, al Principado le corresponderían unos 42 millones anuales de ahorro.
Acompañada por todos los consejeros autonómicos, para escenificar el consenso que dio lugar a este acuerdo, la Ministra subrayó que todas las medidas destinadas a controlar el gasto farmacéutico -cuya aprobación en Consejo de Ministros se materializará la próxima semana y entrarán en vigor «en unos 30 días»- supondrán, además, al ciudadano «un ahorro anual de 100 millones de euros».
Desglosando estas medidas, incluidas en el II Plan estratégico de política farmacéutica, la modificación del sistema de precios de referencia de los medicamentos -que ahora se fijan basándose en los tres medicamentos similares más baratos y que tras la aprobación de la norma se fijarán según el fármaco con el precio más bajo- supondrá un ahorro anual de 916 millones de euros. Asimismo, esta estrategia incluirá una rebaja media del 25 por ciento en el precio de los genéricos, que supondrá un ahorro para el sistema de 317 millones de euros anuales. «Queremos fomentar el uso de los genéricos y, por ello, vamos a actuar sobre su precio», indicó la Ministra.
Además, se pondrá en marcha una serie de iniciativas encaminadas a «fijar un precio máximo» de los medicamentos para síntomas menores que financia el SNS y que, según la Ministra, permitirán un ahorro anual de 352 millones de euros. Según la Ministra, este conjunto de medidas no afectará ni a la industria farmacéutica de productos innovadores ni a las oficinas de farmacia, cuyos márgenes de beneficio «no se verán afectados». «Es más -apostilló Jiménez-, incluso se verá reflejado un reconocimiento».
Según Jiménez, este paquete de medidas para controlar el gasto sanitario es «moderada, equilibrada y responsable», además de fruto del consenso con los consejeros autonómicos y del resto de agentes del sector. Se trata, indicó, «de un acuerdo básico para conseguir la sostenibilidad y la equidad del sistema», cuya puesta en marcha se ha precipitado «porque la crisis económica ha acentuado las dificultades presupuestarias» de los servicios de salud». La Ministra enfatizó que «hemos dado un paso importante, un paso positivo que nos va a permitir diseñar una "hoja de ruta" hacia al pacto por la sanidad».