Oviedo, Pablo ÁLVAREZ
Mañana termina el plazo, pero las obras están sin concluir. El nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) debería estar listo -al menos lo que es la «carcasa»- el 7 de abril de 2010, según estipula el contrato. No lo está. Sobre el terreno aún están instaladas no menos de media docena de plumas. Sin embargo, por el momento sólo suena el silencio. Y es que el Gobierno regional lleva varias semanas sin decir esta boca es mía con relación a su proyecto estrella de la presente legislatura.
Sobre la mesa descansan unas cuantas preguntas que, hasta el momento, carecen de respuesta. Entre ellas cabe enumerar tres: ¿cuándo está previsto que terminen las obras?, ¿qué quiso decir el consejero de Salud hace unos días cuando declaró que el ritmo de las inversiones -también la del HUCA- deberá «acompasarse» a la actual coyuntura de crisis?, ¿deberán pagar las constructoras las sanciones que el pliego establecía en caso de retrasos en la ejecución de los trabajos?
Cincuenta y ocho meses no han sido suficientes. El contrato sellado con las constructoras Sacyr, San José y Sánchez y Lago estipulaba inicialmente que los trabajos estarían terminados en cuatro años y medio (54 meses). Luego, el parón causado por la discusión del sobrecoste de la infraestructura ralentizó las actuaciones durante casi un año y generó un retraso aproximado de ocho meses. Por ese motivo, el Gobierno regional amplió en cuatro meses el plazo.
Aún no ha trascendido si serán aplicadas las durísimas sanciones que establecía el pliego de condiciones. Según este documento, el incumplimiento de los plazos obligaría a las empresas a hacer frente a penalizaciones que podrían alcanzar los 90.000 euros diarios, cuantía fijada para el supuesto de un retraso de más de 60 días en el plazo final de la obra.
Después de más de 15 años de controversias políticas y sociales, la construcción del Hospital Central en los terrenos de La Cadellada comenzó el 7 de junio de 2005. Según las previsiones que maneja el Gobierno regional, el coste global del HUCA alcanzará los 450,6 millones, una cuantía que incluye como partidas principales las obras de construcción del Hospital (259,8 millones), el equipamiento y el mobiliario (95,7 millones), los accesos a la autopista A-66 (24,2 millones) y el denominado «anillo hospitalario» (8,6 millones de euros). El sobrecoste generado por las modificaciones y las mejoras introducidas en el proyecto se situó en 54,5 millones de euros, que se sumaron a los 205,3 en los que se habían adjudicado los trabajos.
El silencio del Gobierno asturiano acerca del final de las obras subraya las incógnitas referidas a la puesta en marcha del centro sanitario. La referencia más precisa que existe hasta el momento es la facilitada por el gerente del Hospital Central, Mario González, quien sostiene que el traslado desde la sede actual a la nueva estará completado «en un plazo máximo de nueve meses después de que nos entreguen la obra completamente acabada». Pero acabar la obra «completamente» puede convertirse en un objetivo arduo.
Una de las tareas pendientes es el proyecto de informatización del HUCA. Todo apunta a que, entre las varias empresas de renombre mundial que optan a hacerse con el contrato, Cerner es la favorita. Sin embargo, el Ejecutivo de Areces no acaba de oficializar esta decisión.
No conviene descartar la posibilidad de que existan ciertas presiones subterráneas, habida cuenta la envergadura del proyecto, licitado en 45,7 millones de euros. Los trabajos incluyen, entre otras tareas, la provisión y la dotación de todos los puestos de trabajo -unos 3.500 ordenadores y casi 3.000 impresoras- y la digitalización de 720.000 historias clínicas pertenecientes al actual complejo hospitalario. El pliego de prescripciones técnicas establecía que la implantación de las primeras fases se iniciaría en «marzo de 2010», pero esa fecha ya ha sido rebasada.
Desde la óptica política, la gran duda estriba en cuál será la situación del nuevo HUCA de cara a las elecciones municipales y autonómicas que se celebrarán en mayo de 2011.