Oviedo, P. Á. / Europa Press
Ramón Quirós se mantiene en sus trece en relación a las obras de construcción del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). El consejero de Salud del Principado sostuvo ayer la tesis de que «los informes técnicos señalan que es posible finalizar las obras a finales de este año, si hay voluntad de las partes». Como consecuencia, prosiguió Quirós, «se sigue manteniendo 2011 como fecha de apertura del nuevo centro».
Según publicó este periódico, las empresas que ejecutan las obras no sólo ven inviable concluirlas en lo que resta de año, sino que consideran muy improbable que estén terminadas antes del tercer trimestre de 2011. De cumplirse esta predicción, el nuevo recinto del Hospital Central no podría ser inaugurado antes de las elecciones autonómicas y municipales previstas para mayo del año que viene.
El Gobierno regional ha admitido que están ejecutadas actuaciones por valor del 70 por ciento del coste total del proyecto, en tanto que resta por hacer el 30 por ciento de la inversión. En el momento actual, los trabajos están ralentizados a causa del desacuerdo entre el Ejecutivo autonómico y las constructoras sobre el coste de las modificaciones introducidas en el proyecto y los plazos para rematar el edificio.
Según explicó ayer Ramón Quirós, «lo que se está discutiendo con la empresa es el precio». «La empresa dice que es una cantidad y nosotros no estamos dispuestos a pagar ni un euro más de lo que cuesta realmente, y para eso tenemos técnicos que discuten cuánto cuestan cada una de las modificaciones, que buscan mejorar la seguridad y calidad de la atención», indicó.
Asimismo, el consejero argumentó que el hospital es «un proceso vivo, que se empieza a diseñar en 2002 y luego se ha ido adaptando, algunas veces por cambio en la normativa de edificación y otras por mejora de instalaciones, o de innovaciones tecnológicas».