EN DIRECTO
IX Premio"Emilio Alarcos"

«Dragados y construcciones», versos contra la sociedad deshumanizada

Adolfo Cueto, madrileño de origen asturiano, es el autor del poemario ganador, «una obra coherente y con ritmo lírico», en opinión del jurado

 12:48  
Fernando Valverde, durante la presentación de su poemario, junto a un cartel de su admirado Emilio Alarcos.
Fernando Valverde, durante la presentación de su poemario, junto a un cartel de su admirado Emilio Alarcos. nacho orejas

Oviedo, Eduardo GARCÍA

Un poemario que reivindica al hombre y al amor frente a la deshumanización de la sociedad actual, al imperio del dinero por el dinero, a la ciudad de arterias de tráfico y cavernas de negocio. «Dragados y construcciones» es el título de la obra que ayer se alzó, por mayoría, con el IX Premio de poesía «Emilio Alarcos». Lo firma Adolfo Cueto, un madrileño con ascendencia asturiana (su madre, a la que está dedicado el poemario, es noreñense).

Francisco Brines, recién nombrado premio «Reina Sofía» de poesía iberoamericana, que este año participó como miembro del jurado, calificó la obra ganadora de «coherente y con un conocimiento grande del ritmo poético». Todo un «acierto expresivo», dijo.

Un total de 164 poemarios fueron presentados al premio. «El nivel fue alto, un año de calidad, porque este galardón está ya plenamente consolidado y es ya un referente en la poesía española actual», señaló el poeta Luis García Montero, también miembro del jurado junto a la catedrática y miembro del RIDEA Josefina Martínez, el editor Jesús García Sánchez, «Chus Visor»; la poetisa Aurora Luque y el poeta y crítico José Luis García Martín, además del referido Brines, todo un patriarca de la literatura en lengua española.

No hubo unanimidad, porque la obra finalista tenía, asimismo, un enorme peso, curiosamente, con un título parecido al de la ganadora, «Página en construcción». Al final el jurado se decantó por «Dragados y construcciones» por ser una obra muy «elaborada y con sentido unitario» en sus diferentes poemas.

La consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, recordó ayer la figura insustituible de Emilio Alarcos, «esencial en el estudio de nuestra lengua, el español».

Horas más tarde el RIDEA fue escenario del acto público de lectura del acta y de la presentación de «Los ojos del pelícano», de Fernando Valverde, poeta andaluz que se alzó el año pasado con el premio. Valverde, periodista, recordó una frase de Alarcos, «las lenguas son el reflejo único del ser humano», un académico que como el poeta Ángel González «sabía transitar por el camino de la sencillez», el camino que a Valverde le gusta, «porque es el de las personas que quiero y admiro. Alarcos y Ángel González son los mejores compañeros posibles» en la ruta de la lengua. Y Oviedo -dijo-, el escenario perfecto.

El crítico José Luis García Martín alabó la figura de Valverde, «poeta de buena familia literaria», interesado por el mundo, capaz de alimentarse de la realidad para auparse un poco más allá a lomos de «poemas hermosos y nada panfletarios».

Enlaces recomendados: Premios Cine