Gijón, R. NOGUEIRA
«Cada nacionalidad, cada cultura, cada idioma, cada persona, puede verse identificada en mis canciones. Sin significado, las letras no valen nada». Con estas palabras Rawan Diallo presentaba ayer, en la Casa de la Palmera, su música y, en especial, el concierto que dará hoy a las 20 horas en la Ciudadela de Gijón. Rawan llega a Asturias como parte de la iniciativa «Arte en la calle», y como complemento a la exposición «África. Objetos y sujetos» que acoge el Centro Cultural Cajastur Palacio de Revillagigedo.
Con apenas 13 años, Rawan se ha convertido en todo un símbolo entre los jóvenes de su país, Senegal. El joven artista mezcla el hip-hop, el R&B y el reggae para hablar al mundo de sus vivencias, su cultura, los problemas sociales que vive su país, sin dejar de lado valores como la familia, la amistad y el amor. «Mis canciones hablan de mis experiencias. Quiero transmitir con ellas todo lo que aprendo y aprenderé en el futuro», explicaba el adolescente. «Porque la música se basa en el aprendizaje diario y aún me queda mucho camino que recorrer», añade.
Rawan participa en teleseries senegalesas desde que, el pasado año, Pedro González Bermúdez y Javier Morales, dirigieran un documental sobre los inicios del artista. El filme, titulado «Rawan», se proyectará el lunes a las 20 horas en el Antiguo Instituto como parte de la muestra «África: objetos y sujetos». A cerca del cortometraje, Rawan explica que «siempre me he considerado un poco actor, porque cuando canto me meto dentro de las letras y las vivo. Al cantar también interpreto un papel, por eso me gustó rodar el documental».
El joven senegalés tiene muy claro su futuro: «quiero dedicarme a la música y al mundo audiovisual, pero no tengo pensado dejar de estudiar. A veces es difícil compaginarlo, pero necesito tener una educación por si acaso mi futuro no está sobre los escenarios». Rawan admite que una forma de continuar su aprendizaje y educación es viajando, conociendo nuevas culturas y países, y «aprendiendo de ellas todo lo que me puedan enseñar». Aunque para el adolescente lo más importante es volver a casa después de cada viaje. «Nunca me he planteado dejar Senegal», reconocía en la presentación de su concierto, que concluyó advirtiendo que «la gente que emigra de Senegal no ayuda a que el país siga para adelante. Deberían quedarse y trabajar allí, aunque cada uno tiene sus propias circunstancias y en eso no me puedo meter».