Oviedo, Pablo ÁLVAREZ
«El Gobierno regional está cargando las tintas, y con saña, contra los médicos». Esta declaración fue realizada ayer por el secretario general del Sindicato Médico de Asturias (SIMPA), Antonio Matador, en referencia a la decisión del Ejecutivo autonómico de paralizar tanto el ingreso de los profesionales sanitarios en la carrera profesional como el avance de los mismos de un tramo a otro.
Esta medida, incluida en una disposición adicional de la ley regional de contención del gasto público, actúa sobre una partida que globalmente absorbe entre 45 y 50 millones de euros al año. Por el momento, no ha trascendido el volumen de ahorro que puede acarrear para las arcas regionales.
Para los médicos, el ingreso en el primer tramo supone un plus anual de 3.000 euros, y cada subida de peldaño implica 3.000 euros más, hasta un máximo de cuatro tramos y 12.000 euros anuales. Para los enfermeros, cada tramo implica 2.000 euros anuales, hasta un máximo de 8.000. En las restantes categorías, las retribuciones asociadas a la promoción -denominada «desarrollo profesional»- son inferiores.
Desde el primer momento, había trascendido que si la norma general en Asturias era aplicar a los funcionarios un recorte del cinco por ciento en las percepciones en materia de carrera profesional, a los médicos se les reduciría un 12 por ciento y a los enfermeros un 11 por ciento. Desde el ámbito sanitario, esta desigualdad fue atribuida al tradicional recelo que entre los responsables de la Consejería de Administraciones Públicas generan los salarios de los profesionales de la sanidad, a quienes se considera injustificadamente privilegiados.
Lo que apenas había sido mencionado por el Gobierno regional es que el descuento en los pluses de carrera profesional iba acompañado de una congelación en la aplicación de la propia carrera, una medida que -junto a otras de una repercusión aparentemente menor- figura en la disposición adicional novena de la ley del Principado de Asturias 5/2010, aprobada en la Junta General del Principado el pasado 9 de julio, con el apoyo de los diputados del PSOE y de Izquierda Unida.
En virtud de esta nueva norma, a partir del 1 de enero de 2011, y hasta fecha indeterminada, los profesionales de la sanidad que aún no hayan sido encuadrados en la carrera profesional -y que, por lo tanto, no hayan comenzado a cobrar el correspondiente complemento- tendrán que esperar para acceder a la misma. Y los que ya estén situados en uno de los tramos no podrán ascender.
Según ha podido saber este periódico, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) publicará próximamente la convocatoria correspondiente a 2010 para ingresar en la carrera o subir un peldaño. Asimismo, se instaurará el cuarto tramo del desarrollo profesional, que comenzó a aplicarse más tarde. Sin embargo, en 2011 ya no se ofertarán estas opciones.
«Es evidente que el Principado está haciendo gala de una especial consideración negativa hacia los médicos», sostiene el máximo responsable del SIMPA, quien subraya que «no ha habido ninguna comunidad autónoma» que haya aplicado a los facultativos un recorte del 12 por ciento en el plus de carrera. Según Antonio Matador, el grado de «indignación» de los profesionales de la medicina «es enorme». De modo que «aunque sabemos que estamos en una coyuntura muy complicada, veremos qué pasa, porque están empezando a caldearse los ánimos y creo que van a caldearse mucho más».
Con estas palabras, Matador alude al hecho de que, en la nómina de junio, aún no se les aplicó el descuento de los complementos autonómicos, que sí verán reflejado en la de julio con carácter retroactivo a 1 de junio. Y en la paga extra de diciembre «a los médicos se nos va a descontar el 47 por ciento de la parte estatal, que es el sueldo base y los trienios». «Los médicos hemos cumplido con la crisis sobradamente», enfatiza Matador.