Oviedo, P. Á.
Al inicio de la presente legislatura, el presidente del Principado no quería saber nada de la fusión de áreas de salud. Tras la victoria socialista en las elecciones autonómicas de 2007, Vicente Álvarez Areces declaró a LA NUEVA ESPAÑA que el mapa sanitario de la región continuaría teniendo ocho áreas sanitarias.
Días más tarde, su consejero de Salud, Ramón Quirós, se mostró más abierto a los cambios. «El mapa sanitario tiene que ser algo dinámico. Si vamos a un modelo más cooperativo necesariamente tendrá que modificarse», afirmó entonces Quirós. A mediados de 2008, el PSOE de Asturias expresó su voluntad de debatir en su congreso regional una unificación de las gerencias de atención primaria y especializada y una reordenación de los servicios sanitarios. La ponencia de la Federación Socialista Asturiana (FSA) subrayaba la necesidad de mejorar «la coordinación entre la atención primaria de salud, la atención especializada y la salud pública». Y añadía que la consecución de este objetivo «pasa necesariamente por la unificación de la gestión de todos los servicios por área sanitaria». Sin embargo, a la hora de la verdad este epígrafe apenas alcanzó protagonismo alguno en el congreso.
Desde su entrada en vigor, y particularmente en los últimos años, el mapa sanitario ha sido objeto de diversas polémicas. Tal vez quien más alto ha proclamado la necesidad de revisarlo ha sido Juan Luis Rodríguez- Vigil, ex presidente del Principado y principal autor de su configuración original, en su etapa de consejero de Sanidad del Gobierno regional.