Oviedo, Elena FDEZ.-PELLO
Nadie contaba, tras los recortes y las restricciones impuestas para este curso, con que la Consejería de Educación sacara una convocatoria de 378 plazas para cubrir sustituciones y vacantes con profesorado interino. Podría parecer una buena noticia, pero, en cuanto las listas quedaron colgadas en su web, ayer por la mañana, la incredulidad fue cediendo paso a la indignación. Los sindicatos exigen la anulación y la repetición de todo el proceso de adjudicación de plazas, hablan de acudir a los tribunales y ya tienen programadas movilizaciones.
Los representantes sindicales se preguntan por qué se han reservado tantas plazas para una segunda convocatoria, cuando los mejor situados en las listas de interinos ya han elegido, y exigirán a la Consejería que readjudique las vacantes, en una convocatoria única en la que figuren todas las plazas a cubrir.
Los sindicatos ya han convocado una concentración ante la Consejería de Educación este lunes, al mediodía. Ayer mismo fueron llamados a una reunión con el director general de Personal y Planificación de Centros, Alberto Muñoz, que se celebrara el mismo lunes, una hora antes de la protesta. Los representantes del profesorado lo interpretan como un intento de templar ánimos, pero advierten por adelantado de que no admitirán más «chapuzas» ni «injusticias». Además, el mismo día, por la tarde, Suatea ha convocado a los interinos a una asamblea.
«No hay una gestión transparente», denuncia la presidenta de la junta de personal docente y secretaria general de Suatea, Beatriz Quirós, que no deja pasar por alto la actitud con la que la Consejería de Administraciones Públicas está actuando en lo que concierte al personal de Educación. «Se creen semidioses, que sólo ellos saben hacer las cosas», se queja, y eso es algo que, añade, la realidad más próxima desmiente. Cita el caso de Cantabria, una comunidad donde las clases comienzan el mismo día que en Asturias, el 9 de septiembre en Primaria, y en las que todas las plazas se adjudicarán a la vez, el día 7.
El vicepresidente de ANPE, José Rubio, transmite el malestar de los interinos. «Están indignados porque se reservan para una segunda convocatoria buenas plazas. Los mejores de las listas tuvieron que aceptar medias jornadas y ahora éstas van a ser adjudicadas a personas que tienen menos méritos», explica. Rubio hace ver que hay sustituciones que podían haberse convocado antes, como las de los liberados sindicales -que se conocen desde que empezó el verano- o los asesores de la Consejería. «En la primera convocatoria, y más este año con los recortes, los interinos piden lo que hay, para asegurarse la plaza; lo que nadie espera es que en la segunda salgan 378», cuenta. «Supongo que esto acabará en los tribunales», apunta.
En la misma línea se pronuncia Enrique Fernández, el secretario general de Educación de CC OO. «Vamos a proponer la anulación de la convocatoria y que se empiece desde cero, con todas las plazas. Hay agravios comparativos, errores de planificación... Esto ha sido impresentable», se indigna. «El nuevo Consejero aún debe estar de vacaciones», ironiza.
El secretario general de FETE-UGT, Daniel Gutiérrez, lo tiene muy claro. «Aquí hay un desbarajuste con los números, alguien no se entera», comenta, y alude después, como ejemplo, a la confusión que, hace unos días, generaron unas declaraciones de la consejera de Administraciones Públicas, Ana Rosa Migoya, dando por hecho que no se convocarían más de 1.044 plazas. «Eso hubiera sido imposible. Los recortes han sido tan grandes que seguro que la semana que viene salen más vacantes. Se están vulnerando cantidad de derechos inútilmente», advierte. «Hay que sentarse y revisar todo lo revisable», afirma, y aboga por devolver a la Consejería de Educación «su peso y sus competencias».