POR CAROLINA G. MENÉNDEZ
El consumo de este fruto, beneficioso para la salud cardiovascular y el sistema nervioso, también favorece el pensamiento crítico de los estudiantes, especialmente el razonamiento deductivo, según un estudio reciente.
Las propiedades saludables de los frutos secos en general y de las nueces en particular no parecen estar dirigidas sólo a la prevención de problemas cardiovasculares como lo han venido confirmando numerosos estudios realizados en los últimos años. Un posible efecto beneficioso de las nueces y de otros alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 en el desarrollo del sistema nervioso y la salud cerebral también ha sido confirmado por investigaciones actuales, señala el nutricionista Ramón de Cangas.
De hecho, un trabajo desarrollado recientemente en Estados Unidos y publicado en el «British Journal of Nutrition» muestra que los estudiantes que consumen nueces experimentan una mejora en el pensamiento crítico, especialmente en el razonamiento deductivo, que permite discernir lo verdadero de lo falso, las respuestas correctas de las que no lo son. Esta investigación llevada a cabo por el doctor Peter Pribis, profesor asociado de Nutrición en la Universidad Andrews (Estados Unidos), se realizó con la colaboración de dos grupos de estudiantes que comieron diariamente dos rebanadas de pan de plátano durante ocho semanas. El pan de uno de los grupos incluía media taza de nueces troceadas mientras que el segundo grupo sólo ingería el pan de plátano. El director del estudio descubrió que los jóvenes que tomaban nueces experimentaban una mejora en el pensamiento crítico.
Las nueces también han sido las protagonistas de otras investigaciones igualmente relevantes. Según destaca el especialista asturiano, un trabajo elaborado en Estados Unidos y difundido por la revista «Neurochemical Research» sugiere que el extracto de este fruto tiene efectos protectores contra el estrés oxidativo y la muerte celular causada por la beta proteína amiloidea, el componente principal de los depósitos amiloideos y placas seniles de las personas enfermas de alzhéimer. E, igualmente, en otro estudio reciente realizado con animales y publicado en la revista «British Journal of Nutrition» se observa cómo una dieta rica en nueces es capaz de revertir los déficits cognitivos y motor relacionados con la edad en roedores de una edad avanzada. Y es que los efectos de las nueces sobre el sistema nervioso pueden deberse, según De Cangas, «a la suma de los efectos de diferentes tipos de sustancias presentes en este fruto, entre ellas los ácidos grasos omega 3 y los polifenoles, que tienen un elevado poder antioxidante». En cuanto a los beneficios sobre la salud cardiovascular, Ramón de Cangas destaca un trabajo de la Universidad de Toronto y dado a conocer a través del «Journal of the American Medical Association». «Éste muestra cómo las personas con colesterol alto que siguieron una dieta que incluía nueces consiguieron una mayor reducción de sus niveles plasmáticos de colesterol en comparación con las que realizaron una dieta baja en grasas saturadas».
Por último, también hace referencia el especialista a otro ensayo de la Universidad de Navarra realizado dentro del proyecto Predimed (estudio sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares a través de la dieta mediterránea) que ha puesto de manifiesto que «una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva y frutos secos como las nueces puede revertir la arterioesclerosis. Y en algunos individuos incluso hay una regresión de las lesiones».
Por sus beneficios cardiovasculares, tradicionalmente se ha recomendado el consumo de nueces a la población adulta, pero al conocer sus efectos sobre la salud cerebral se convierten en especialmente aconsejables para los niños y jóvenes de cara a obtener un mayor rendimiento académico y aprovechar mejor su tiempo de estudio y de atención. Sin embargo, destaca Ramón de Cangas, «que su consumo sea conveniente no debe hacernos olvidar que su densidad energética es elevada (30 gramos de nueces, es decir 4-8 nueces dependiendo del tamaño, aportan unas 180 kilocalorías) y si se consumen con mucha frecuencia y en grandes cantidades pueden facilitar la ganancia de peso corporal. Tomar unas 3-4 nueces al día puede ayudarnos a beneficiarnos de su potencial nutricional, pero sin hacernos ganar peso si se toman dentro de una dieta equilibrada y saludable».