El Servicio de Calidad e Inspección, dependiente de la Consejería de Bienestar Social y Vivienda, ha practicado en lo que va de año 50 inspecciones, concretamente 41 en centros de mayores, 7 en centros de menores y 2 en centros de personas con discapacidad.

Como resultado de estas inspecciones se ha cerrado un establecimiento que carecía de permisos y se han iniciado tres expedientes sancionadores, según informó este departamento.

Según el director general de Políticas Sociales, Enrique Rodríguez Nuño, este año se ha reforzado el Plan de Inspección de Centros de Servicios Sociales "para que la calidad sea uno de los pilares de la prestación de servicios en Asturias".

El Servicio de Calidad e Inspección se encarga de velar por el cumplimiento de la normativa que se aplica a los centros y los servicios sociales en el ámbito de la comunidad autónoma y también tramita las autorizaciones para el legal funcionamiento de estos equipamientos y las acreditaciones de carácter voluntario.

Las inspecciones que se realizan pueden ser de oficio o con motivo de la presentación de una denuncia o queja por parte de los usuarios, familiares, entidades, asociaciones y servicios sociales de titularidad pública.

Las primeras pueden ser ordinarias, cuando se trata de una inspección global y centrada en aspectos materiales y organizativo-funcionales, o monográfica, que incide en aspectos puntuales como son el personal o la organización interna.

El pasado año, como consecuencia de las actuaciones de inspección, se tramitaron 10 expedientes sancionadores y se detectaron 13 infracciones, 2 de ellas leves, 8 graves y 3 muy graves.