El Sínodo no es un Parlamento en el que hay que negociar o pactar, advierte el Papa

Blázquez defiende la "belleza" de la diferencia entre el hombre y la mujer en el matrimonio

06.10.2015 | 04:18
El Papa, a su llegada al Sínodo.

El Sínodo de los obispos, que afrontará temas relacionados con la familia, comenzó ayer con la advertencia del Papa Francisco de que no debe ser un Parlamento para negociar "un acuerdo, pactar o llegar a compromisos". Con las palabras del Papa ante los 270 padres sinodales, los que tendrán derecho al voto, y unos 90 entre expertos y auditores, reunidos en el Aula del Sínodo, se abrió el debate que continuará hasta el 24 de octubre.

"Os quiero recordar que el Sínodo no es un Congreso o un Parlamento donde hay que llegar a ponerse de acuerdo. El Sínodo es una expresión eclesial, es la Iglesia que camina, para leer la realidad con los ojos de la fe y los ojos de Dios", añadió.

El Pontífice argentino, que explicó que Sínodo significa "caminar juntos con el espíritu de la colegialidad y sinodalidad", pidió afrontarlo con "celo pastoral, franqueza y sabiduría, y poniendo por encima de todo el bien de la familia, de la Iglesia y de la suprema lex (ley suprema): la salvación de las almas".

Por otra parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, el cardenal Ricardo Blázquez, participante en el Sínodo, aseguró que en la asamblea general "no hay grupos" que vayan por un lado u otro ni "trincheras" y ha defendido la "belleza" de la diferencia entre hombre y mujer en el matrimonio. Blázquez recordó que el matrimonio significa "unicidad, fidelidad, apertura a la vida y complementariedad", y defendió la igualdad entre hombre y mujer pero también la diferencia, que, según matizó, no significa "discriminación".

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