La princesa de asturias

Leonor, una Princesa que disfruta siendo niña

La heredera de la Corona apenas acude a actos oficiales por deseo de los Reyes, que quieren que tenga una infancia lo más normal posible

23.10.2015 | 10:06

Con sólo 8 años, la Infanta Leonor de Borbón se convirtió, el pasado 2014, en Princesa de Asturias y heredera de la Corona, condiciones que, sin embargo, apenas han supuesto cambios en la vida cotidiana de una niña que cursa con absoluta normalidad quinto de Primaria y que está a punto de cumplir 10 años.

Esta normalidad es la impronta que los Reyes han querido dar siempre a la vida de sus dos hijas, cuya intimidad preservan celosamente, y es algo que se ha apreciado especialmente a lo largo de los últimos meses, cuando han sido contadísimas las apariciones públicas de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Sólo las imágenes inéditas difundidas el pasado mes de junio por la Casa del Rey con algunos momentos más personales de la vida de los Reyes han abierto una pequeña ventana en la intimidad de la Princesa de Asturias y su hermana, a las que en una escena se ve recibir a su padre a su llegada en helicóptero de un viaje de trabajo. En cuanto a comparecencias públicas, ambas han estado presentes en muy pocos actos institucionales. El pasado año, en la proclamación de su padre como Rey, el 19 de junio de 2014; en el posado real veraniego y durante el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional, el 12 de octubre. Este 2015 se les pudo ver en Mallorca, durante la misa del Domingo de Resurrección y en sus vacaciones de verano, así como en el pasado desfile del Día de la Fiesta Nacional. Quizá la aparición de la Princesa de Asturias que más ha dado que hablar este año, debido a la importancia del evento, fue el 20 de mayo, cuando recibió su primera comunión en compañía de sus compañeros del colegio, en la Parroquia Asunción de Nuestra Señora de Aravaca, en Madrid. Una ceremonia privada en la que estuvieron presentes la mayoría de sus familiares directos, y que poco tuvo que ver con la comunión de sus padre y sus tías, las Infantas Elena y Cristina. Don Felipe y doña Letizia han querido para Leonor un protocolo de colegiala y no de alteza. Con esta decisión rompieron otra tradición de la Familia Real en la que era costumbre que sus integrantes hicieran la comunión en una ceremonia solemne: los tres hijos de don Juan Carlos y doña Sofía la celebraron en la capilla del palacio de la Zarzuela, todos lo hicieron un 30 de mayo y vestidos de blanco. El cambio en el escenario y en las formas obedece a la decisión de los actuales Reyes de que sus hijas lleven una vida lo más "normal" posible pese a la condición de la que disfrutan. Leonor estuvo acompañada de sus padres, de su hermana Sofía, de sus abuelos maternos y paternos y de su bisabuela Menchu del Valle, y fue el primer acto en el que se dejaron ver en público juntos don Felipe y don Juan Carlos desde que se produjo el relevo en la Corona. La única excepción de esta ceremonia, a diferencia de otras del colegio, es que se habilitó en el exterior un espacio reservado a los medios de comunicación que sólo pudieron obtener imágenes de la entrada y la salida de Leonor.

El Rey Felipe VI y la Reina Letizia tienen claro que los demás momentos de su vida familiar corresponden a su esfera privada y no deben trascender públicamente, y lo han logrado, puesto que casi siempre han salvaguardado a sus hijas de fotos "robadas" o no autorizadas. Como cualquier otra familia, las niñas acuden con sus padres al cine o al circo, asisten a fiestas infantiles de cumpleaños y viajan con sus progenitores, pero en los últimos doce meses apenas ha trascendido algún dato al respecto.

Sólo se han visto contadas imágenes de ellas, casi siempre procedentes de grabaciones casuales con teléfonos móviles que hacen llegar a los medios de comunicación, siempre deseosos de captar alguna imagen de las pequeñas.

Por lo demás, para la Princesa la vida no ha cambiado mucho. El título de heredera de la Corona no le ha obligado a un esfuerzo suplementario que vaya más allá de su aplicación en los estudios de Primaria, que cursa en el mismo colegio que su hermana, Nuestra Señora de los Rosales. Se sabe que sigue estudiando chino mandarín, que juega a voleibol en el colegio desde principios de este año y que siempre que pueden sus padres la llevan a ella y a su hermana, que cursa tercero de Primaria, hasta el centro escolar. Sí que quizás empieza a ser consciente de la responsabilidad que le llegará en un futuro cada vez menos lejano, y ya empieza a notarse en sus apariciones públicas, en las que suele mostrarse menos espontánea que la Infanta Sofía, de 8 años.

Aunque se creó cierta expectación por la posibilidad de que la hija mayor de los Reyes acudiera el pasado año a la ceremonia de entrega de los premios "Príncipe de Asturias", en Oviedo, pronto quedó claro que no iba a ser así y que el único cambio sería el del nombre de los premios y de su Fundación, ahora Princesa de Asturias. Seguirá sin venir. Desde la Casa del Rey recuerdan que su padre tenía 13 años cuando habló por vez primera en la ceremonia de los premios. De manera que Leonor, también Princesa de Girona y de Viana, todavía seguirá llevando durante unos cuantos años una vida más parecida a la de una niña de su edad que a la de una princesa.

Su propio sello. Con tan sólo 9 años, la Princesa de Asturias ya puede presumir de disponer de su propio sello postal, que se puso en circulación el pasado 2 de octubre. La tirada, de 310.000 estampillas con la imagen de la Princesa Leonor, se trata de una emisión que llevará el título "Grandes Premios" y se distribuirá con motivo de los premios "Princesa de Asturias", que hoy se entregan. En este pliego premium los sellos, con un valor de un euro, llevan impresos el retrato de la heredera sobre un fondo con la imagen del teatro Campoamor.

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