Oviedo, Idoya RONZÓN
El voluntario social encarcelado por abusar supuestamente de un niño de 10 años, negó rotundamente ante el juez de guardia que violara al menor, al que solía llevar asiduamente desde el centro de acogida donde residía (dependiente del Gobierno regional) al colegio, según confirmaron fuentes próximas a la investigación. El hombre, de 24 años, que acaba de ser padre (está casado con una ex monitora infantil), tenía una relación muy estrecha con el pequeño, al que incluso llevó a su casa a pasar períodos vacacionales, precisaron las mismas fuentes.
Los supuestos abusos ocurrían desde 2006. Los exámenes practicados al niño apuntan que no miente y a que fue realmente víctima de relaciones sexuales plenas, según las mismas fuentes. Los hechos fueron conocidos el pasado día 2 y, al día siguiente, tras trasladar de centro al menor, el Principado realizó los trámites oportunos para que pudiera ser reconocido por un médico forense del Instituto de Medicina Legal de Asturias.
Los días 4 y 5 se le practicaron, además, exámenes psicológicos. Como consecuencia de la investigación realizada por el propio Principado, el director del centro de acogida donde residía el niño -y al que el voluntario detenido iba a buscar con su consentimiento- fue destituido. Los motivos que se alegaron fue supuesta negligencia y no velar adecuadamente por la seguridad y el bienestar del menor. Esto sucedió el pasado lunes y, actualmente, ya hay otra persona al frente de la institución.
Celda individual
Inicialmente se consideró que otros siete menores podrían igualmente estar implicados en los abusos -al parecer, el niño podría habérselo dicho al detenido-, por lo que la Fiscalía de Menores inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. Fuentes del Principado destacaron ayer que, tras tomar declaración a los adolescentes, el fiscal coordinador de Menores, Jorge Fernández Caldevilla, descartó su participación en los hechos. Este extremo no pudo ser confirmado directamente con el fiscal.
Tras declarar, el voluntario social fue enviado a la prisión de Villabona, donde permanece en el módulo de ingresos, en una celda individual, hasta que el equipo encargado del centro decida si es conveniente ingresarlo en uno de los módulos convencionales del centro penitenciario. Esto sucederá previsiblemente el lunes, aunque hoy mismo podría ser ya visitado por el médico de la prisión. El hombre pasó su primera noche en prisión con normalidad, sin ninguna incidencia destacable.
El Principado aseguró que el detenido «no está vinculado» a la Consejería de Bienestar Social, de la que depende el centro de acogida. La Administración regional, que sostiene que se ha personado en el caso, defiende que actuó «con celeridad desde el mismo momento en que tuvo conocimiento del problema».