La Policía de Gijón detuvo a un vecino de 49 años como presunto autor del homicidio de su compañera sentimental. El cadáver apareció en un sótano de un edificio de París, catorce días después de la denuncia de su desaparición, en el interior de una maleta, en posición fetal y en avanzado estado de descomposición. Según las investigaciones de la Policía francesa, el cuerpo llevaba aproximadamente mes y medio en el interior de la maleta. El forense que se ocupó del caso constató la existencia de un traumatismo cerebral, aunque concluyó que la muerte se produjo por asfixia.
La detención tuvo lugar en un restaurante de Gijón en el que el detenido trabajaba actualmente como cocinero y repostero, profesión que había desempeñado durante varios años en Francia, según informó la Policía en una nota de prensa. El arresto se practicó en cumplimiento del exhorto del Juzgado de Instrucción número 3 de Gijón, dimanante a su vez de la comisión rogatoria internacional dictada por el Tribunal de Grande Instance de París.
El objeto de esta Comisión Rogatoria era la práctica de diligencias encaminadas a la localización y detención de un vecino de Gijón, al que la Gendarmería francesa buscaba como presunto autor del homicidio de su pareja sentimental, una mujer francesa cuya desaparición había sido denunciada por su madre el día 15 de octubre de 2008.
IDENTIFICADO POR SU PERFIL GENÉTICO
Las sospechas de los agentes policiales franceses se orientaron rápidamente hacia el detenido, que ya había sido condenado por hechos de violencia sobre su compañera sentimental. El gijonés había desaparecido del edificio parisino a mediados del mes de septiembre del pasado año y su perfil genético fue identificado por los gendarmes en la cinta adhesiva descubierta sobre la bolsa de plástico que contenía la maleta, en cuyo interior se encontró el cadáver. Además, se contaba con el testimonio del hermano del detenido y de una amiga de éste, a quienes al parecer había confiado los hechos.
Varios elementos recogidos durante la investigación orientaban las pesquisas hacia España, más concretamente hacia Gijón, ciudad natal del sospechoso. Por tal razón, el juzgado parisino dirigió una comisión rogatoria a un juzgado de la ciudad, para encaminarlo a la localización y detención del hombre, a efectos de extradición.
La ardua investigación desarrollada por los investigadores de la Comisaria de Gijón permitió saber que el sospechoso trabajaba, en la actualidad, en un restaurante de la ciudad, lugar en el que fue detenido. Una vez practicada la detención se dio cuenta inmediata al Juzgado de Instrucción de Gijón encargado del exhorto y a la Unidad Nacional de Interpol-España, encuadrada en la Comisaría General de Policía Judicial, en Madrid. El detenido será puesto a disposición del juzgado central de instrucción competente de la Audiencia Nacional, órgano encargado de iniciar los trámites para la extradición y entrega del detenido a las autoridades francesas.
EUROPA PRESS